De medios y otros demonios

Autodefensas michoacanas

Las autodefensas representan un fenómeno complejo que el gobierno parece estar subestimando. En redes sociales, los grupos ganan las simpatías de la población porque su lucha se presenta legítima a los ojos de una ciudadanía cada vez más molesta e inconforme ante la lentitud de respuesta de un Estado que se volvió o más impotente o más permisivo ante una delincuencia cada vez mejor organizada.

En la parte de la seguridad, el gobierno parece estar más interesado en el impacto político y mediático que en darle solución de fondo a un problema que no surgió de la noche a la mañana sino que derivó de una secuencia de hechos que, peligrosamente, se repiten en distintos puntos del país.

La decisión de nombrar a Alfredo Castillo Cervantes como comisionado para la Paz y Seguridad y el Desarrollo Integral de Michoacán de para solucionar el conflicto, hace recordar aquella frase de Napoleón: "si quieres que algo se demore eternamente, nombra una comisión".

Toda la discusión pasó del problema social al terreno de la discusión política y con ello agrava el problema en tierra caliente, donde el descrédito del gobierno es tan grande como el odio a la delincuencia organizada.

La batalla en los medios es desventaja pero para el gobierno federal. La coincidencia que tiene la situación que se presenta en Michoacán con el resto del país, ha hecho que la población del país esté a favor de las autodefensas e incluso piense en replicar lo que han hecho los michoacanos.

El gobierno federal trata de minimizar la situación mediáticamente anunciando con bombo y platillo la detención de una de las cabezas de los Templarios, el grupo que asolaba Michoacán; la opinión pública, ajena a la situación de los purépechas, lo toma como si se tratara de un delincuente más y como una respuesta del gobierno federal, en tierra caliente se cuestionan ¿quién es ese? Porque en definitiva nadie lo identifica, menos como líder templario.

La realidad michoacana es, tristemente, la realidad de un México cansado, harto de la corrupción de las autoridades, de la ineficiencia del gobierno y de la impotencia ante los abusos de una delincuencia insaciable.

Las autodefensas surgieron ante la incapacidad oficial de garantizar seguridad pública. En distintas comunidades del país hay la intención de armar sus propias guardias y comenzar a cobrar justicia por propia mano.

Castillo Cervantes tiene algo más que la responsabilidad de garantizar paz y seguridad en Michoacán, tiene la obligación de demostrarle al pueblo de México, todo, que el gobierno puede y quiere corregir el rumbo antes de que sea la propia gente quien lo haga. Ni más ni menos.