De medios y otros demonios

2017 perfila 2018

A una semana de que se lleve a cabo la elección de gobernador y en espera de que en la recta final pudiera haber movimientos que impacten en el resultado, hay algunas acciones que influirán en el proceso de 2018 para renovar la Presidencia.

La más notoria de todas ha sido el desgaste que está sufriendo Andrés Manuel López Obrador, al querer exhibir su imagen en cada oportunidad que hay, está logrando que la gente comience a molestarse con su presencia y empiece a normalizar su visibilidad.

Al inicio del proceso, López Obrador pretendió mostrar un rostro más amable, más sobrio, que lo alejara de la imagen de locuaz dictador que se ha ganado en los últimos años; sin embargo, casi llegando al momento de la elección, ha terminado por trastabillar y el trabajo para cambiarle el rostro se ha ido a la basura.

El escándalo de Veracruz con Eva Cadena y las componendas mexiquenses poco claras entre Morena y el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) que acercan a AMLO con Elba Esther Gordillo terminaron por sacar de sus casillas al exjefe de gobierno.

Los coqueteos entre panistas y perredistas parecen no alcanzar para aplicarse en la elección mexiquense pero abren la puerta a una alianza para 2018 en donde amarillos y albiazules podrían ir juntos.

El perredismo, siempre en crisis; no alcanzaría a recomponerse para ir en solitario a la presidencial mientras que el panismo se debilitaría ante la posible división que amenaza sus filas por la selección de candidato (y más aún en el escenario de una alianza) por lo que ambos partidos requieren esa fortaleza.

Lo que no han dejado claro es si en esa posible alianza hay cabida para el priismo, en entrevistas con medios Ricardo Anaya ha dejado entrever la posibilidad al decir que hay cabida para todo aquel que busque el bien del país antes que los proyectos personales pero abiertamente nadie le ha preguntado sobre la posibilidad de sumar a los tricolores.

Así, mientras los partidos intentan resolver este proceso, ya velan armas para 2018 en la que, por lo pronto, se vislumbran escenarios interesantes pero nunca antes vistos en el país.

Las amenazas de López Obrador condicionando a los demás partidos de izquierda para imponer una alianza, le han restado autoridad en ese sector en el que solo el abatido PT de Óscar González se ha subordinado a los intereses del tabasqueño por lo que desde ya ha borrado toda posibilidad de ser tomado en serio para cualquier cosa para 2018 en donde se vislumbra un escenario de dos o tres contendientes.