Articulista invitado

El plebiscito oaxaqueño

Contrario a lo que se prometió en 2010, el sexenio del primer gobierno de alternancia en Oaxaca, impulsado por PRD, PAN, PT y MC, y encabezado por Gabino Cué, termina mal evaluado en prácticamente todos los indicadores

La elección de gobernador en Oaxaca se constituirá, de hecho, en un plebiscito para el gobierno de Gabino Cué en el que ciudadanos y ciudadanas de 570 municipios y 25 distritos electorales deberán decidir entre la continuidad o una segunda alternancia: la continuidad, representada por el candidato oficialista de la coalición Con Rumbo y Estabilidad por Oaxaca (CREO), integrada por PRD y PAN, José Antonio Estefan Garfias, o la segunda alternancia a través de tres opciones: el priista Alejandro Murat Hinojosa, de la coalición Juntos Hacemos Más (PRI-PVEM-Panal); Benjamín Robles Montoya, postulado por PT, y Salomón Jara, registrado por Morena.

A contrapelo de todas las promesas de campaña de 2010 y la oferta de un gobierno honesto, transparente y de resultados, el sexenio del primer gobierno de alternancia en Oaxaca impulsado por PRD, PAN, PT y MC y encabezado por Cué, termina mal evaluado en prácticamente todos los indicadores sociales, económicos y políticos: notable incremento del endeudamiento público; proyectos estratégicos suspendidos o inconclusos; obra pública relevante no licitada o licitada a modo y, además, duplicada o triplicada en costos y con tres y hasta cuatro años de retraso en su conclusión; una galopante corrupción en áreas estratégicas como salud, educación e infraestructura social, y un marcado incremento en el número de pobres en la entidad.

Se suma a lo anterior los recurrentes conflictos sindicales y políticos, mas de 450 feminicidios y decenas de crímenes de líderes sociales y políticos no esclarecidos, el virtual secuestro que padeció su gobierno y la población en general por parte de sus propios aliados políticos, como la sección 22 de la CNTE, y el fracaso de su compromiso eje para instaurar en Oaxaca un gobierno de transición democrática en el que sus principales referentes debieron ser los ciudadanos y ciudadanas.

En este contexto, y con diferencias de forma y fondo, tanto el candidato del PRI, Murat Hinojosa, como Robles, del PT, y Jara, de Morena, han centrado su oferta electoral destacando estas debilidades del gobierno de Cué y prometiendo —ahora sí— progreso y modernización, mayor infraestructura y bienestar social, seguridad, combate a la pobreza, interacción permanente con la ciudadanía, rendición de cuentas y combate a la corrupción. Y en uno de sus varios intentos para revertir los fuertes negativos del apellido Murat, el candidato priista ha prometido presentar su declaración 3 de 3.

Los partidos coaligados PRD y PAN registraron ante el órgano electoral un programa de gobierno en el que con mucha claridad se definen y desarrollan 12 ejes estratégicos, como el combate a la pobreza y desigualdad social, medio ambiente sustentable, combate a la corrupción y la inseguridad pública, una nueva reforma educativa, el desarrollo económico y social de Oaxaca y el respeto a los derechos de los pueblos indígenas. Sin embargo, llama la atención que una vez iniciada su campaña, el candidato del CREO archivara este programa al anunciar la aplicación de una nueva plataforma política para "avanzar con firmeza hacia el futuro" (sic) mediante propuestas que atiendan "todos los temas que nos duelen".

En un escenario de tercios, como el que ya se prefigura en la campaña por la gubernatura de Oaxaca, una izquierda con tres candidatos competitivos (Estefan Garfias, Robles y Jara), pero en el que las mayores preferencias electorales se están manifestando hacia los dos primeros, un sector magisterial que ha llamado a emitir un voto de castigo hacia los partidos promoventes del Pacto por México, y un gobernador evaluado por debajo de los seis puntos en una escala del uno al diez, parecería que quien tendría mayores posibilidades de triunfo es el priista Murat Hinojosa.

Sin embargo, en una encuesta de Gabinete de Comunicación Estratégica, fechado el 23 de marzo (10 días antes del inicio de las campañas) en 40 de los 570 municipios más importantes de Oaxaca, Robles aventaja ligeramente a Murat y Estefan Garfias (20.5, 17.5 y 17.6 por ciento, respectivamente). Más lejano, Jara alcanzaría 14.3 por ciento. En realidad lo que esta encuesta revela es un empate técnico confirmando el escenario de tercios que hemos sostenido.

En otras encuestas ya publicadas en El Financiero y La Razón quien se perfila como puntero es el candidato del CREO, todo lo cual lo único que evidencia es que hasta ahora este instrumento de medición ha resultado insuficiente para anticipar con certeza el escenario final de una contienda que apenas ha entrado en su fase decisiva con las campañas electorales.

Campañas en las que los candidatos opositores de PRI,PT y Morena no dejan de señalar los yerros de corrupción e ineficiencia del gobierno de Cué, mientras que el candidato del CREO, Estefan Garfias, en un discurso totalmente alejado de las líneas fundamentales del programa de gobierno y la plataforma electoral aprobados por PRD y PAN, intenta trazar su propia ruta y proyecto político prometiendo, como por décadas lo hicieron —y no cumplieron— los gobiernos priistas: prosperidad, sueños cumplidos y un "mejor futuro" para Oaxaca. 


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