Daños colaterales

Las 50 sombras del EI o cómo se prepara otra guerra mentirosa

Obama llega a su “Cumbre contra el extremismo violento” en condiciones más que propicias para legitimar ante la opinión pública global y líderes locales y mundiales la segunda fase de su guerra expansionista, ayudado por ese fenómeno espectacularmente blasfemo y criminal,  los fanáticos sunitas del Estado Islámico (EI), el cual tiene tanto de defensor de la fe musulmana como de sincera y justificada tuvo la guerra de Bush Jr. y T. Blair contra ese otro engendro también iraquí y sunita empoderado por la CIA, Sadam Husein.

A Husein, a quien hizo ahorcar en 2006, EU ayudó en 1987 con información privilegiada para bombardear con armas químicas (gas mostaza y sarín) a las tropas iraníes, en guerra contra Irak. Una información que luego sería manipulada por el Pentágono de Bush para lanzar la invasión contra Irak “y sus armas químicas” —en marzo harán 12 años—, recubierta del mismo recurso a falsedades, mentiras y técnicas de desinformación a las que recurre hoy Obama para derrocar a Bashar Asad en Siria y extender su nueva “guerra contra el yihadismo” (antes “guerra contra el terrorismo”) a Oriente Medio, norte de África y Asia, donde EI dice querer “implantar su califato”. Pero como afirmó el economista y corresponsal canadiense Alberto Rabilotta tras la inicio de la ofensiva de los contras en Siria (marzo 2013) por parte de EU, “lo que está detrás de todos estos intereses tiene que ver con los gasoductos que podrían llevar el gas de Irán hacia Europa, con los recursos naturales y con el control geopolítico en la región. No hay nada de derechos  humanos”.(www.rt.com/26-08-2013).

Obama llamó a la cumbre el 18 de febrero, tras los ataques de “lobos solitarios” en Australia, Canadá y Francia, a los que para su fortuna se suman ahora los ataques en Copenhague y el degüello de una veintena de coptos. Un crimen abominable, como coincidió en repudiar el líder francés, François Hollande. Pero mientras éste condenaba en París el tumulturario degüello, su ministro de Defensa, Jean-Yves Le Drian, firmaba en Egipto con su par Sidgi Sobhy un contrato por 5 mil 200 millones de euros para la venta de 24 cazas Rafale, una fragata Freem y misiles MBDA de corto y mediano alcance.

Horas antes, la Fuerza Aérea egipcia había atacado supuestos blancos del EI en la vecina Libia —sumida en una guerra intermilicias tras la caída de Gadafi (2011)— en venganza por la decapitación de los 21 cristianos, aunque sin confirmar siquiera, como destacó la prensa de El Cairo, que los coptos hubiesen sido ultimados en Libia y no en Siria como el resto de los rehenes. Pero Obama necesita probar que el EI “se ha extendido” para justificar su guerra “ilimitada”. Y el EI no tiene por qué desacatarlo.