Daños colaterales

No solo Oliver Stone extraña a Chávez

Hoy será el estreno, en la cadena Telesur, del documental de Oliver Stone, Mi amigo Hugo, que el célebre director estadunidense (Platoon, Nacido el 4 de julio, Expreso de medianoche, JFK, etc.) concibió como tributo al fallecido presidente venezolano.

Testimonios de familiares, amigos, intelectuales y políticos sobre Hugo Chávez, quien murió el 5 de marzo de 2013 víctima de un agresivo cáncer, integran el filme de 50 minutos y del cual el propio Stone dijo a Telesur que, si bien “no es un proyecto muy ambicioso”, aspira a que las “entrevistas den una idea de lo mucho que lo extraña su pueblo, de la camaradería con Hugo”.

Nunca escondió Stone, al contrario, su ferviente admiración por el protagonista de esta historia: “Todo lo que puedo decir es que extraño a Hugo Chávez, extraño su espíritu, su presencia”.

Ante la impensable muerte de Chávez,  también voces de la derecha local llegaron a reconocer que de cierta forma extrañaban al insustituible caudillo, cuyo proyecto aglutina a la mitad del país.

La otra mitad sigue buscando un proyecto que la una como opción de poder desde esa coalición variopinta que es la Mesa de Unidad Democrática (MUD), vencida en abril de 2013 en las urnas por menos de 300 mil votos,  cuando Nicolás Maduro se impuso a quien sigue proyectándose como la figura más sólida —relativamente hablando— del campo opositor, Henrique Capriles. Su apuesta por la moderación y la institucionalidad, es vista sin embargo como “debilidad” por el sector más radical del antichavismo, con Leopoldo López —hoy preso— a la cabeza, y un movimiento estudiantil que ha tomado las calles para exigir ser escuchados ante problemas tan agudos como la inseguridad criminal y la falta de opciones. Pero según la socióloga Maryclen Stelling, directora del Observatorio Global de Medios, en Caracas, “el problema de los opositores es que no tienen un proyecto de país, (...) se trata de una unión que desaparece ante la ausencia de coyunturas”, (...) y las protestas le han dado un aire de sobrevivencia”.

John Magdaleno, director de la consultora Polity, coincide: “La oposición está experimentando un estancamiento. No hay una estrategia compartida de lucha política. (...) Tal como está, no tiene capacidad de garantizar un cambio político”.