Daños colaterales

Las cinco razones del triunfo de Trump

Estos eran los últimos comicios en que la América blanca y rural, profundamente conservadora —amén de nacionalista, homófoba y machista— podía llegar a la Casa Blanca, antes de verse rebasada por el cambio demográfico y las nuevas generaciones, de suyo más liberales y diversas. Esa América también de las fábricas cerradas y los bolsillos pauperizados se movilizó y se impuso instigada por Trump —un multimillonario tan mediocre y protofascista como Silvio Berlusconi, ambos maestros de la manipulación mediática—, como predijo en julio pasado el cineasta Michael Moore, quien adelantó “cinco razones”  para explicar el triunfo del magnate neoyorquino: 1) la frustración de los “hombres blancos enfadados y con miedo” ante el fiasco del neoliberalismo, 2) la homofobia racista de la América rural y blanca que “después de soportar ocho años a un negro, no quiere ahora a “una mujer que los mande”, 3) la impopularidad de Hillary, 4) el “voto deprimido” o la abstención de los millennials de Bernie Sanders y 5) la capacidad de cualquier electorado de “hacer mal” simplemente porque puede hacerlo (como ocurrió con el brexit en Gran Bretaña o con el “no” al acuerdo de paz en Colombia entre gobierno y las FACR).