Daños colaterales

¿Cómo murió Freddie Gray? ¿Qué sigue ahora?

Este viernes el Departamento de Policía de Baltimore debe rendir su informe sobre lo ocurrido con el joven negro de 25 años, Freddie Gray, originario de esa ciudad, quien fue detenido el 12 de abril y murió el día 19 a raíz de heridas sufridas bajo el arresto policial.

Hasta ahora, y según dijo al periódico "The Baltimore Sun", Billy Murphy, el abogado contratado por la familia Gray, el detenido sufrió múltiples heridas: "Su espina dorsal estaba 80 por ciento cercenada en el cuello. Cayó en coma, murió, fue resucitado, permaneció en coma y el lunes fue sometido a una cirugía extensiva".

Gray murió cerca de las siete de la mañana del lunes 19 en el Centro de Traumatología R. Adams Cowley de la Universidad de Maryland adonde lo había llevado la policía que, según el "Sun", "no informó cómo resultó herido, ni la causa de su arresto".

"Él se aferró a la vida durante siete días", añadió el abogado tras insistir en que la familia del joven negro "llama a la paz".

Según la Policía de Baltimore, Gray fue perseguido por los agentes porque "huyó sin razón [a pie, junto con un amigo] al notar la presencia policial" y porque los "miró a los ojos", algo que al parecer les está prohibido a los negros en Estados Unidos, como fustigó con ironía el pastor Jamal Bryant, que el martes participó en el funeral de Gray en la iglesia bautista New Shiloh. Gray "ha hecho lo que se ha prohibido a los hombres negros: mirar a los ojos a un policía", exclamó Bryant ante unas tres mil personas entre vecinos y pobladores de esa ciudad portuaria de 660 mil habitantes –cerca de 64% de raza negra– que se hicieron presentes para acompañar a la familia Gray.

Tras el funeral, una ola de saqueos, incendios y destrucción de vehículos policiales hizo recordar los disturbios de agosto pasado en Ferguson, Misuri, a raíz de la muerte de otro joven negro Michael Brown, de 18 años, a manos de Darren Wilson, un policía blanco. La decisión de un gran jurado de Misuri (compuesto en su mayoría de blancos)  de no imputar al agente indignó a miles de personas en un anticipo de lo que pudiera ocurrir mañana en Baltimore cuando se dé a conocer el informe policial.

Entre las últimas decisiones tomadas por el renunciante fiscal general de EU, Eric Holder, quien esta semana fue sustituido por Loretta Lynch, de Carolina del Norte, la primera afroamericana en ocupar ese cargo –y quien al calor de los hechos de Baltimore centró sus palabras de aceptación en la promesa de "restaurar la confianza entre las fuerzas del orden y las minorías"– figura su anuncio hecho el 6 de marzo pasado de que el Departamento de Justicia de EU no escatimará esfuerzos para reformar el cuerpo policiaco de Ferguson, acusado de violar de manera reiterada los derechos civiles de la población negra, 67% del total.

"Estamos preparados para utilizar todo el poder que tenemos para asegurar que la situación cambie allí", dijo Holder luego de divulgarse un informe, a raíz de la muerte de Michael Brown, según el cual la discriminación racial campea en la Policía de Ferguson, que incluso podría llegar a ser "desmantelada" y reemplazada por una estructura "completamente nueva". "Si eso es necesario, estamos preparados para hacerlo", enfatizó Holder luego de mostrar su "conmoción" ante los datos recibidos: en los últimos dos años, los negros fueron objeto del 93% de los arrestos, 88% de ellos con empleo de fuerza, además de registrar 85% de las detenciones de tráfico.

En una larga descripción, el "Baltimore Sun" detalla el inicio de la persecución y captura de Freddie Gray a las 8:39 am del domingo 12 de abril, que según la policía fue "sin uso de fuerza ni incidentes", aunque según testigos sí hubo violencia en su captura, como también lo muestra un video privado accesible en la web. Los residentes también atestiguan "violencia" al momento de que Gray es introducido en la camioneta policial, en medio de sus gritos pidiendo desde entonces el auxilio médico.  

Gray tenía antecedentes penales, principalmente por narcotráfico y delitos menores, pero al momento de ser detenido no tenía cargos en su contra.

Según la autopsia, el joven murió de una herida que cortó su columna vertebral. Más precisamente, afirma su familia, "tenía fracturada tres vértebras y su laringe fue aplastada", aunque según el Departamento de Policía de Baltimore "ninguno de los oficiales hizo algo ilegal".