Daños colaterales

5 de marzo, un año sin Hugo Chávez

Este 5 de marzo se cumple un año de la muerte de Hugo Chávez y Venezuela llega al aniversario igual de polarizada, pero en medio de una ola de protestas cuyo desenlace es imprevisto. Y es que a los motivos de un movimiento estudiantil dispuesto a seguir en las calles por mayor seguridad en los planteles universitarios —y que ya en 2007 había rechazado la propuesta de reforma constitucional del hoy fallecido mandatario—, se ha unido el sector más radical de la oposición, encabezado por Leopoldo López, del partido Voluntad Popular, quien disputa a Henrique Capriles el liderazgo de la Mesa de Unidad Democrática. En los comicios legislativos de diciembre anterior, López ganó terreno frente al ex candidato presidencial y gobernador del estado de Miranda al lograr su partido 12 alcaldías, apostando a la confrontación abierta con el gobierno de Nicolás Maduro, elegido en abril de 2013 por reducido margen.

De hecho, López, de quien no se tenía noticias desde la noche del miércoles cuando el gobierno giró una orden de captura en su contra tras acusarlo de asociación para delinquir, terrorismo y homicidio, reapareció ayer en un video donde llama a participar mañana en una marcha en su apoyo. López anunció que caminará hasta el Ministerio de Justicia para enfrentar la orden de captura por los tres muertos y 66 heridos que dejaron los confusos enfrentamientos del pasado miércoles en Caracas, y que además entregará un pliego petitorio con cuatro reclamos, en la misma línea que las exigencias del movimiento estudiantil: definir la responsabilidad del Estado en las muertes del 12 de febrero; liberación de los últimos 14 jóvenes del centenar que fueron detenidos; que “cese la represión” a quienes manifiestan; y que sean desarmados los grupos violentos del Estado y paramilitares.

Y aunque Henrique Capriles manifestó ayer su solidaridad con López al conocerse el video, dijo que convocará a otra marcha en los próximos días, pero centrada en la situación económica del país y la inseguridad galopante.

Una forma de deslindarse de la estrategia de López, político y economista de 42 años, alcalde del municipio caraqueño del Chacao entre los años de 2000 y 2008, cargo desde el cual participó en el fallido intento de golpe de Estado contra Hugo Chávez, en abril de 2002.

López fue además uno de los firmantes del “Decreto Carmona”, que disolvió entonces los poderes públicos y nombró como presidente de facto a Pedro Carmona Estanga, entonces líder de la cámara empresarial venezolana.