Daños colaterales

¿Vengar o no vengar? La pregunta en Israel

La prensa israelí informó ayer con profusión acerca de las “acaloradas” discusiones que se registraron la víspera durante las tres horas que duró la primera reunión del gabinete  crisis en Jerusalén, convocada por Benjamin Netanyahu, al confirmarse la muerte de Gilad Shaer, Naftali Fraenkel y Eyal Yifrah, los tres adolescentes desaparecidos desde el 12 de junio en Cisjordania.

Desde la expresión usada por el ministro de Defensa, Moshe Yaalon, sobre un “arreglo de cuentas” con los palestinos de Hamás —que niega su participación en los hechos— hasta “demoler viviendas, expulsar prisioneros y lanzar un asalto a Gaza y todavía más”, “todo tipo de ideas”  fueron abordadas el lunes, detalló el Times of Israel. Añadió que las opciones fueron “de malas a muy malas”, lo cual “podría llevar a una escalada que pondría en jaque el actual estatus quo” entre israelíes y palestinos.

Según el Times, mientras que desde la derecha se llamó a lanzar una amplia operación de castigo en Gaza “y construir nuevas colonias” en los territorios palestinos ocupados, el premier Netanyahu, entre otras voces, “no quiere precipitarse y parece preferir una respuesta más mesurada”.

El ministro de Economía y líder del partido ultranacionalista El Hogar Judío, Naftali Bennett, fue uno de los que exigieron una operación de castigo de gran envergadura, o bien aplicar la pena de muerte a los palestinos que maten israelíes.

Según el diario de centroizquierda Haaretz, habitualmente crítico de la ocupación israelí en Cisjordania y Gaza, Bennet acusó a otros miembros del gabinete de dar muestras de una “debilidad escandalosa” y afirmó que una respuesta moderada “abría la puerta a nuevos secuestros”.

De acuerdo con Haaretz, “el pueblo israelí quiere vengarse, pero Netanyahu no desea una guerra prolongada con Hamás”, por temor, con toda razón, a que, en palabras del ministro de Defensa Yaalon, se desate “una escalada de violencia difícil de controlar, incluso una guerra”, pese a la situación de “traumatismo nacional”, que según el Jerusalem Post se creó en Israel con la aparición sin vida de los tres estudiantes de 19 y 16 años tras 18 días desaparecidos.

Según especulan las autoridades, los jóvenes habrían sido asesinados el mismo día del secuestro, cuando uno de ellos alcanzó a dar aviso con su celular de que estaban siendo llevados. En ese momento, sus captores los habrían ametrallado.