Daños colaterales

TPP, el debate apenas comienza

Por lo visto, el debate sobre el Trans Pacific Partnership (TPP), que pone a Estados Unidos a la cabeza del comercio mundial abierto y supondrá retirar la mayor parte de las barreras para el comercio y las inversiones en el Pacífico, apenas comienza. Doce países son los firmantes del pacto a nombre del 40% de la economía mundial y, con razón, es visto como un triunfo de Barack Obama, empeñado en aumentar la influencia de su país en Asia y contrarrestar el peso de China.

En EU, sorprendió el miércoles el rechazo de la candidata presidencial y ex canciller de Obama, Hillary Clinton al TPP -una idea de George W. Bush retomada por Obama para recuperar el terreno perdido en Asia en la última década por la lucha "contra el terrorismo" en Oriente Medio.

Según la también ex primera dama -que como secretaria de Estado en 2009-2013 defendió con todas las letras el esquema del TPP-, éste tiene "dos defectos": la ausencia de sanciones contra los países acusados de manipular su moneda, y las medidas que a su juicio dan demasiadas ventajas a las compañías farmacéuticas en perjuicio de pacientes y consumidores. Pero según la prensa estadunidense, lo que Clinton busca con esto es restarle brillo a su más fuerte contrincante hasta ahora, el senador Bernie Sanders, de convicción socialdemócrata, opuesto a la supervigilancia interna de la Ley Patriota tanto como a la desigualdad de ingresos; un tema que, junto con el del empleo, estará a la orden del día en los debates de los respectivos congresos cuando los signatarios del TPP comiencen a discutir sus 30 capítulos más anexos.

En Chile, la Plataforma Ciudadana Chile Mejor Sin TPP, un grupo cmpuesto por organizaciones de la sociedad civil, adelantó también su oposición al pacto por su "secretismo" y porque, afirman, el país cedió "ante las presiones de las principales potencias (...) al actuar a espaldas de la ciudadanía".

La Plataforma anticipó que se movilizará para impedir su aprobación en el parlamento, pese a que el canciller chileno, Heraldo Muñoz, dijo que "el resultado es balanceado" y que, "a diferencia de otros países, Chile no va a tener que cambiar su legislación para adecuarse al acuerdo".