Daños colaterales

Reflexiones sobre Gregorio Selser, 25 años después

El próximo 21 de agosto se cumplirán 25 años de la muerte de mi padre, el prolífico periodista, escritor, historiador y académico Gregorio Selser (Buenos Aires, 1922- Ciudad de México 1991) y la fecha puede ser sin duda una ocasión para recordar y revalorizar su legado no solo en relación con el ejercicio periodístico en América Latina sino con las ciencias sociales.

Al respecto, vale la pena resaltar una ponencia que la doctora egresada de El Colegio de México, Tania Rodríguez Mora, asesora del "Archivo Gregorio y Marta Selser" del CAMeNa (Centro Académico de la Memoria de Nuestra América) en la UACM –que alberga los 2.5 millones de documentos de la biblioteca de mi padre– leyó el 4 de diciembre de 2014 en la FIL/Guadalajara, cuando junto con el escritor nicaragüense Sergio Ramírez, Premio Carlos Fuentes a la creación literaria en lengua española, la colega periodista Blanche Petrich, el escritor Paco Ignacio Taibo II, la maestra Beatriz Torres –responsable desde 2005 del CAMeNA– y el poeta argentino Jorge Bocanera, presentamos los cinco tomos de la Cronología de las intervenciones extranjeras en América Latina 1776-1990, la obra póstuma (la principal sin duda, de los libros aún por publicar) del maestro Selser, en la cual trabajó a lo largo de tres décadas.

En su ponencia, "Intervencionismo, resistencia e historia del presente: Gregorio Selser y sus aportes a las ciencias sociales", la joven y lúcida doctora Tania Rodríguez Mora, aborda un aspecto pocas veces resaltado y es la importancia de la obra de Gregorio Selser para las ciencias sociales. Afirma Rodríguez M., que "la extensión, profundidad y vigencia de su trabajo intelectual coloca a Selser como uno de los grandes intelectuales latinoamericanos del siglo XX".

Dice también que la academia latinoamericana debe un justo reconocimiento a Selser, no solo porque contribuyó de múltiples formas a la construcción de la historia de la región, sino también porque en cierta medida es precursor en la elaboración de enfoques y métodos que desbordan las tradicionales fronteras disciplinares.

"En la frontera del periodismo, la historia y el análisis político, Gregorio Selser construyó preguntas y objetos de investigación que iluminan formas de dominación y de resistencia que bajo distintas formas nos acompañan y desafían tal vez con más vigor que antes. Estos grandes asuntos de nuestro tiempo fueron pensados con una notable disciplina intelectual que se acompañó con formas de trabajo que nos son útiles para intentar comprender realidades de las cuales hoy en día tenemos más información que antes y que paradójicamente en muchas ocasiones es este cúmulo de datos el que nos impide conocerlas cabalmente".

La politóloga hizo primero en la FIL un recuento sobre los grandes temas que Gregorio Selser trabajó, y que a su juicio por su vigencia "deben formar parte de la agenda de investigación y reflexión de las ciencias sociales de la región".

También señaló algunos elementos de la forma de trabajo intelectual de Selser que aún hoy, dijo, "contribuyen a fortalecer el debate epistemológico y metodológico sobre la formas de conocer y registrar los fenómenos históricos".

Sin lugar a dudas, en primer término, el gran tema trabajado por Selser y que destaca Tania Rodríguez M., mismo que sigue impactando al pensamiento social latinoamericano, es el problema del intervencionismo. Al respecto, ella realza la ya citada Cronología de las intervenciones extranjeras en América Latina, que, dice, no solo es una obra de referencia histórica sino también analítica y metodológica –correspondiéndole por cierto al CAMeNA el gran mérito de haber editado por primera vez la versión completa de la obra en cuatro extensos tomos y uno adicional, el Código, con un CD que contiene la obra completa, accesible además a los bolsillos de los estudiantes. (menos de 100 dólares toda la edición de 2,500 cuartillas).

Coincidimos plenamente con la doctora Rodríguez M. cuando afirma que "esta obra monumental tiene un alcance histórico profundo, pues muestra cómo nuestras sociedades han sufrido de manera sistemática la intervención de potencias extranjeras y que por tanto, la intervención no es una situación excepcional sino que es la regla en la historia latinoamericana".

"El registro histórico sistemático de los hechos permite a Selser –prosigue Rodríguez M.– 'abrir' el concepto de intervención y atrapar de este modo las distintas formas en que las potencias extrajeras buscan controlar, dominar, influir, sojuzgar a los países latinoamericanos. Cabe resaltar que no es casual que Selser arranque su registro cronológico el año de la fundación de los Estados Unidos. Ese vecino del norte tan poco estudiado y al tiempo tan importante en la configuración de nuestras sociedades."

"Las filtraciones de Wikileaks en años recientes –añade–, deben haber puesto en el rostro de Selser una sonrisa pues actualizaron y confirmaron documentalmente las prácticas intervencionistas del gobierno norteamericano que deben ser estudiadas para poder ser combatidas."

Para la experta en temas latinoamericanos, en especial Brasil, "el problema del intervencionismo como elemento constituyente de la historia de la región exige pensar de nueva cuenta el campo conceptual y exigir a nuestros análisis una necesaria mirada geopolítica que nos lleve a discutir en los términos actuales el problema de la relaciones entre el centro y la periferia o si es aun pertinente de la metrópoli con las colonias, asumiendo que estas relaciones de dominación no solo se expresan en la relación entre países sino que se reproducen al interior de cada una de nuestras sociedades. La urgencia de repensar el intervencionismo, actualiza el debate sobre imperialismo o sobre el Imperio como propuso recientemente Antonio Negri, y da un nuevo impulso al debate, afortunadamente hoy en boga, sobre la reproducción de relaciones coloniales en situaciones poscoloniales o sobre las condiciones de colonialidad de nuestras sociedades, para usar el concepto acuñado por Aníbal Quijano".

En resumen, dice Rodríguez M., "a este importante debate la obra de Selser aporta un enfoque geopolítico critico de la dominación imperial, un complejo andamiaje analítico y conceptual para pensar las prácticas históricas de la intervención y un registro histórico preciso y documentado único en su tipo que merece ser conocido y aquilatado".

El segundo gran tema de Selser –recuerda la doctora Tania Rodríguez M.– "son las resistencias, su otra gran obra y por la que es más conocido, su primer libro Sandino general de hombre libres (1955) es un ejemplo notable de registro, comprensión y divulgación de las luchas de los oprimidos por dejar de serlo. El Sandino... de Selser es una muestra palpable de cómo la historia de las luchas del pasado impacta a las luchas del presente. No es exagerado decir que fue necesario que Selser escribiera la historia de Sandino para que existiera el sandinismo. La labor intelectual de Selser como historiador se convierte de este modo en labor política al mostrar en un relato inteligente, complejo y bien escrito cómo nace la conciencia de la opresión, cómo se organiza el descontento, cómo las luchas no son unívocas ni lineales y por qué vale la pena y es necesario luchar por la libertad".

Agrega que "hoy, en estos tiempos políticos del 'nada se puede', del 'no vale la pena' es indispensable seguir haciendo historia viva de las resistencias y las luchas del pasado y del presente desde una perspectiva que vaya más allá de una interpretación en términos de derrotas y victorias y que pongan en el centro de la historia a los sujetos en su potencia y contradicciones como Selser hizo con Sandino y con el pequeño ejército loco" de campesinos, que lograron expulsar a los marines norteamericanos en condiciones absolutamente desiguales de armas y de lucha.

Rodríguez M. aborda por último el "tercer gran tema o problema" que ella encuentra en la obra de Selser y "es eso que podría llamarse como una necesidad de pasado para comprender el presente. Es un logro metodológico mayúsculo cómo don Gregorio y su entrañable compañera Marta Ventura fueron registrando día a día el acontecer latinoamericano a través del recorte y sistematización de miles de notas periodísticas. Ese magistral archivo que dio base documental a sus libros y a su trabajo periodístico es una fuente inagotable de conocimiento sobre la región y hoy tenemos la fortuna de poder consultarlo gracias al trabajo de sistematización y divulgación que hace el CAMeNA en la UACM".

Para la académica, "el archivo es una forma en que Selser resolvió de manera creativa uno de los grandes problemas de conocimiento del presente: ¿qué evento es digno de ser registrado? ¿En qué conjunto de otros eventos adquiere su significado? ¿Cómo observarlo como producto de la historia y como productor de nueva historia, es decir cómo entenderlo desde la determinación y al tiempo comprenderlo como posibilidad? Estos temas sobre los que Selser no teorizó pero si resolvió en términos metodológicos es de enorme actualidad en varios campos. (...) En el campo de las ciencias sociales, este debate en la historiografía se discute bajo la idea de "la Historia del tiempo presente" y en otros ámbitos se discute ampliamente en términos de las políticas de la memoria y del olvido".