Daños colaterales

Oposición a Maduro quiere 15 millones de dólares, no diálogo/y III

En vísperas de que el Congreso de EU decida sanciones a Venezuela y aumente de 5 a 15 millones de dólares anuales la “ayuda a la democracia” (léase Leopoldo López, María Machado, etc.) en ese país, que otorga desde el fallido golpe contra Hugo Chávez en 2002, el presidente Nicolás Maduro apeló ayer a la opinión pública de EU y sus congresistas en un editorial en el New York Times (que la semana pasada le cedió un espacio al líder derechista preso Leopoldo López).

En el texto, Maduro alude al informe ante el Senado (27-03) del republicano Marco Rubio, que pidió sanciones contra individuos y firmas ligadas al gobierno, defendió a la recién inhabilitada diputada radical María Machado y recurrió a la mentira para justificar sus demandas, al hacer pasar como actual una imagen del 19 de noviembre de 2013, del fotógrafo venezolano Juan Barreto (AFP).

Según el diario oficialista Correo del Orinoco (www.correodelorinoco.gob.ve), la foto, que muestra a militares venezolanos resguardando el palacio de Miraflores, corresponde al día en que Maduro recibió poderes especiales, pero Rubio la hizo pasar como “una imagen de francotiradores” contra manifestantes en Táchira. En el Times, Maduro detalla que de los 36 muertos desde el 12 de febrero por las protestas estudiantiles y de la oposición, esta última es “directamente responsable de al menos la mitad” de las víctimas fatales.

El economista y líder de Voluntad Popular, Leopoldo López, es considerado por Caracas como “la nueva criatura de la CIA” en Venezuela. López (43 años) se vio favorecido en 2007 por la amnistía de Chávez a todos los presos de la fallida asonada en su contra (2002); lleva años conectado al Instituto Internacional Republicano (IRI), ligado al Partido Republicano de EU y es denunciado por promover las llamadas “Redes populares”, una iniciativa financiada por la Usaid para “penetrar las comunidades populares” y reclutar gente para “acciones de desestabilización”.

Contratista de la Usaid es, entre otras, la Development Alternatives, Inc., que sirvió de fachada al “trabajador humanitario” —agente CIA— Alan Gross, capturado y condenado en Cuba (2009) a 15 años de cárcel por “actos contra el Estado”. Su fachada: un Centro de Desarrollo Conjunto de Negocios para “ayudar a conectar a las naciones en desarrollo a internet”.