Daños colaterales

Maestros en Nigeria degollados, desaparecidos...

El secuestro de 276 niñas y adolescentes en Chibok, en el estado nigeriano de Borno (norte), el 14 de abril, es solo la punta del iceberg de un escenario de pavor, con movimientos como la secta Boko Haram, afirman dos expertos en el tema, Obong Ikpe  y Fred van Leeuwen. El primero lidera la Unión Nigeriana de Maestros (NUT), sindicato afiliado a la Internacional de la Educación (IE), que a su vez encabeza Van Leeuwen, con más de 400 sindicatos de maestros en 172 países.

En un detallado texto (www.lemonde.fr, 14-05), ambos abordan la política de secuestros de alumnas en Nigeria pero también de crímenes de maestros y maestras que, desde 2009, se registran en los estados del norte, Yobe, Borno y Adamawa, donde actúa el grupo fundamentalistya musulmán Boko Haram. Según el NUT, desde entonces, 171 profesores fueron asesinados solo por enseñar y el pasado 12 de marzo, en Dikwa (Borno), seis maestros fueron degollados en sus casas.

“Sus familias —sus respectivas mujeres y 22 niños— fueron secuestrados y siguen desaparecidos”, afirman. Como en el caso de los talibanes de Paquistán o Afganistán, que balean (Malala Yusafsai) o rocían con ácido a las jóvenes que quieren estudiar, también en Nigeria se “ataca  la oportunidad que representa la educación, percibida como peligrosa por los movimientos arcaicos y bárbaros.”

Según los autores, en Nigeria “más de cuatro mil personas están desaparecidas; los maestros son ejecutados; sus hijos, niñas y niños, son maltratados o secuestrados porque su familia decidió educarlos; las escuelas son incendiadas y destruidas dejando a decenas de miles de niños sin escolarización”.

A la vez, el gobierno nigeriano “ha dejado que la situación se pudra” y “más de dos tercios de los adolescentes de 15 a 18 años que viven en un medio rural, en los estados del norte, son analfabetas”. Esto, añaden, pese a que el país es la primera economía de África, aunque solo destina 0.9% de su PIB a la educación, cuando la ONU recomienda consagrar al menos 6% de sus gastos. Y con 180 millones de habitantes, 10 millones de niños jamás han entrado a una escuela.