Daños colaterales

Kiev, cuenta regresiva entre los comicios y el caos

Mientras EU y la Unión Europea (UE) buscan cómo presentar un frente unido ante el presidente Putin, a fin de evitar el temible escenario de una guerra civil a las puertas de Europa, el canciller británico, William Hague, inició ayer en Moldavia una gira que incluye Georgia y Ucrania, donde se reunirá con tres de los candidatos a las elecciones presidenciales anticipadas en este último país, previstas para el 25 de mayo.

Desde el 22 de febrero, el gobierno provisional del primer ministro ucraniano Arseni Yatseniuk, que asumió tras la caída del impugnado presidente Viktor Yanukóvich, no ha sido capaz de evitar el rápido deterioro de la situación interno, cuando la UE presiona por reformas políticas y económicas “urgentes” antes de que el caos se apodere del país eslavo.

En un editorial, el vespertino Le Monde (www.lemonde.fr, 2.05) acusó a Putin de “apostar al caos” en la ex república soviética; similar a lo que expresó ayer Hague al afirmar que Ucrania “está bajo una enorme presión por los intentos de Rusia de desestabilizar el país, provocar la violencia y, según parece, evitar que haya elecciones este mes”. Para Le Monde, “de los múltiples escenarios considerados hace un poco más de dos meses, (…),el escenario más negro es el que está teniendo lugar en Ucrania. El presidente Vladimir Putin ha emprendido de facto el despedazamiento del país, comenzando por apoderarse de Crimea y luego alentando a los separatistas pro rusos a tomar el poder por la fuerza, ciudad por ciudad, en las regiones del este donde está concentrada la minoría rusófona”.

Tras criticar a EU y la UE por sus “sanciones a cuentagotas” a Rusia, cuando la situación “se degrada día con día en una variante que hace recordar el inicio del conflicto en la ex Yugoslavia”, el diario denuncia la intención rusa de impedir que se instale en Ucrania “un poder democrático pro europeo legítimo”, tras los comicios de mayo; si bien Putin ha reiterado que su propósito no es la desintegración del país sino su “federalización”, con territorios autónomos en las regiones rusohablantes del este y el sur, de entre las más prósperas del país.  El diario también fustiga a Kiev ya que su “intento desesperado de retomar el control de las cosas” con “un asalto contra los separatistas de Sloviansk, es más un signo de impotencia que otra cosa”.

Como sea, el 24 de abril el Kremlin advirtió que “la escalada contra el este de Ucrania arroja dudas sobre la legitimidad de los comicios”, y el 29 el líder del movimiento pro ruso Sudeste, Oleg Tsariov, abandonó la contienda “por el riesgo mortal que supone”, tras ser agredido por ultraderechistas del partido Pravy Sektor, que reivindicó los ataques.