Daños colaterales

Los 12 pasos contra Hamás, según el general Amós Yadlin /y III

Con 40 años de carrera, que incluyen todas las guerras y operaciones militares y de inteligencia contra los árabes y palestinos desde el siglo anterior, el general Amós Yadlin alerta sobre los factores que pueden hacer abortar la campaña Marco protector antes de lograr sus objetivos estratégicos. Así, en el punto 6, recomienda “moderar la fuerza”, ya que su uso pleno puede tener en contra “la presión internacional, el peligro de una escalada y los daños colaterales en civiles no involucrados”.

Punto 7. Inteligencia de alta calidad. Según Yadlin, “incluso si no tenemos la intención de ocupar Gaza, una operación terrestre es necesaria y casi imprescindible”. De lo contrario, “Hamás permanecerá bajo tierra”. Pero, en cualquier caso, ambas operaciones “dependen de un trabajo de inteligencia de alta calidad”.

Punto 8: Responsabilidad del Estado. En Plomo fundido y Pilar defensivo fue posible ver a Gaza como un Estado controlado por Hamás, dice Yadlin. La actual operación “inició poco después de que Hamás renunció de manera ostensible a su responsabilidad hacia Gaza y dio formalmente ‘las llaves’” a Mahmud Abás [según el acuerdo interpalestino de junio para moderar la tensión, que Netanyahu rechazó].

Conviene a Hamás –sigue Yadlin– “adoptar el modelo de [el movimiento] Hezbolá [en Líbano] de tener un ejército privado en un Estado del cual no es responsable. Israel debe volver a dejar en claro que considera a Hamás como responsable de todo lo que ocurre en Gaza. (…) Si desea ejercer presión sobre Hamás, Israel tiene la capacidad de detener el suministro de electricidad, combustible y alimentos sin disparar un tiro, ya que controla los pasos fronterizos y los interruptores eléctricos”. [Con esto, Yadlin  da la razón sin querer a la Resistencia palestina, que acusa a Israel de seguir controlando de los destinos de los gazatíes, aunque en 2005 Ariel Sharon retiró de ahí colonos y ejército.]

Añade que “cuanto más tiempo dure el conflicto, más esfuerzo debe invertirse para asegurar que no ocurra en Gaza una crisis humanitaria. Los palestinos intentarán describir los hechos de una manera que sirva a sus necesidades, y hay que asegurarse de que se lea correctamente el panorama, no debemos permitirnos un daño innecesario a los que no participan en los combates”. [Lamentablemente, la Fuerza de Defensa de Israel ha pasado por alto esta recomendación, ya que de un total de mil 500 gazatíes muertos en tres semanas, según la ONU, solo unos 280 serían activistas de Hamás.]

Los puntos 9, 10 y 11 se refieren a “controlar la escalada regional”, “el rol de Egipto” y “situación con Irán”. Yadlin advierte de “una escalada en otros frentes más peligrosos, como disturbios en Cisjordania o Jerusalén Este, y entre los árabes israelíes de Israel”. También “podría calentarse el frente norte con Hezbolá o incluso Siria, aunque es poco probable. Ambos están ocupados con la guerra civil en Siria y no han respondido en los últimos años a lo que eran supuestamente las acciones de Israel contra ellos”.

En Egipto, el mariscal Al Sisi puede estar dispuesto a atacar a Hamás, pero “no acepta un amplio ataque a los palestinos”. Y sobre Irán, aun cuando para Israel “la amenaza nuclear iraní es mucho mayor que el terror desde Gaza”, Netanyahu estima que las negociaciones internacionales sobre su programa nuclear tardarán en concluir, “lo que da un tiempo para lidiar” con Hamás.

Punto 12. Mecanismo de salida. “Cuando se entra a un conflicto –concluye el militar–, hay que estar seguro de que existe un mecanismo de salida viable, ya sea internacional (Consejo de Seguridad, mediación o negociaciones indirectas con un tercer país) o militar (escalada, retirada unilateral), toda vez que se logre el objetivo estratégico que activó la operación.”

Al respecto, decimos nosotros, si bien la meta anunciada de Marco protector fue “destruir los túneles de Hamás”, el objetivo estratégico es “desmilitarizar Gaza”.  ¿Qué significa esto? ¿Cuánto tiempo supondría y con qué apoyos contaría Israel? Con el de EU, sin duda, ya que en medio de las encendidas condenas del canciller John Kerry ante la impunidad de las masacres, éste deslizó “la necesaria desmilitarización de Gaza”, mientras el Pentágono –¡cómo no!– se encarga de reabastecer de municiones para la guerra al ejército israelí, su mejor y más atroz cliente.