Daños colaterales

EU: bloguera hace impactante defensa de la Marcha de las Mujeres

Bajo el título “You Are Not Equal. I’m Sorry” (“Tú no eres igual. Lo siento”), la bloguera estadunidense Dina Leygerman envió un contundente mensaje a todas aquellas que en su país cuestionaron la marcha que el sábado 21 de enero movilizó a dos millones de mujeres -y también de hombres- en la Unión Americana frente a la asunción presidencial  de Donald Trump.

El texto, que está dando la vuelta al mundo desde las redes sociales (https://medium.com/@dinachka82) parte de la afirmación de que “no me siento una desgraciada por no apoyar la Marcha de las Mujeres” o “no me siento ciudadano de segunda por ser mujer”, para repasar la larga lucha de las mujeres de EU en pro de la igualdad desde inicios del siglo XX, cuando se instauró el voto femenino aunque 100 años después, asegura, “las mujeres sí seguimos siendo ‘ciudadanos de segunda’” con estándares por debajo de Ruanda, Cuba, Filipinas, Estonia, Singapur, Nueva Zelanda e Islandia, que tiene “44% de mujeres directoras de empresas frente a 4% en EU”.

A quienes critican salir a las calles, Leygerman les pide agradecer “a todas las mujeres que te dieron una voz. (...) A todas las que fueron arrestadas, encarceladas, golpeadas y violentadas con gases lacrimógenos para que tú hoy puedas tener una voz” y al menos “sentirte igual”.

La lista de “agradecimientos” que enumera la joven -conocida por su beligerancia polítia en la web- incluye a Susan B. Anthony y Alice Paul por el derecho a votar; a Elizabeth Staton por el derecho al trabajo;  a Mau Wood Park por los cuidados prenatales y “por tener tu propia identidad más allá de tu esposo”; a Rose Schneiderman por condiciones de trabajo humanas; a Eleanor Roosevelt y Molly Dewson por el acceso al trabajo; a Margaret Sanger por el derecho al control natal; a Carol Downer por la salud reproductiva; a Margaret Muller por la educación igualitaria, además de Ruth Ginsburg, Shannon Turner, Gloria Steinem, Zelda Kingoff Nordlinger, Rosa Parks, Angela Davis, Malika Saada Saar, Wagatwe Wanjuki, Ida B. Wells e incluso bloguera paquistaní de 19 años, Malala Yousafzai, premio Nobel de Paz 2014 por su valiente activismo contra los talibanes a costa casi de su propia vida.

“Agradécela a tu madre, a tu abuela, a tu bisabuela que no tuvieron la mitad de los derechos que tú tienes hoy”, agrega Dina. “Tú puedes tomar tus propias decisiones, hablar y ser escuchada, votar, trabajar, controlar tu cuerpo, defenderte a ti misma, a tu familia por todas las mujeres que han marchado. Tú no has hecho nada para ganarte todos estos derechos, tú naciste con estos derechos, no hiciste nada más que disfrutar los beneficios de ser mujer”.

Pero aunque “lo sientas”, “tú no eres igual”: “aún ganas menos que un hombre por hacer el mismo trabajo; ganas menos como atleta, como actriz, como doctora, ganas menos en el gobierno, en la industria, aún no tienes derechos absolutos sobre tu propio cuerpo, los hombres siguen debatiendo sobre tu útero. (...) Aún debes justificar tu comportamiento cuando los hombres tratan de manosearte o te dan una nalgada o quieren abusar de ti”. (...) Te siguen llamando gata, (...) aún eres juzgada por tu look en vez de por tu cabeza, por el tipo de bolsa que traes en lugar de tu título universitario, aun sigues siendo abusada por tu esposo y aún es peor si eres una mujer negra, o gay o transgénero”.

Y “aunque pienses que feminismo es una palabra sucia y odias la palabra vagina, pussy -dice-, salvo que sea usada cuando tu hombre te está seduciendo (...) abre los ojos, ábrelos bien porque estoy aquí para decirte junto a otros millones de mujeres que no son iguales que nuestra igualdad es una ilusión, es un juego de la mente”. Pero, concluye, “no te preocupes, vamos a caminar por ti, vamos a pelear por ti, a alzar la voz por ti y un día tú vas a ser igual en vez de solo sentirte que eres igual”.