Daños colaterales

Por una Cumbre de Panamá lejos del EI

El 10 y 11 de abril los líderes de la región se reunirán en Ciudad de Panamá para la VII Cumbre de las Américas, cuyo eje será: “Prosperidad con equidad, los desafíos de la cooperación”. Una reunión muy esperada por la novedad de la nueva era iniciada entre EU y Cuba, y las expectativas ante un posible encuentro, sin duda histórico, entre Raúl Castro y Barack Obama paralelo a la cumbre, la cual girará sobre temas tan candentes como migración, gobernabilidad democrática, participación ciudadana y energía.

¿Por qué el recelo de que EU quiera involucrar a América Latina en su lucha contra el yihadismo terrorista? Porque el 16 de febrero, el presidente de Panamá y anfitrión de la VII Cumbre, Juan Carlos Varela, anunció de manera sorpresiva su “decisión de integrarse en la coalición internacional” contra el grupo sunita Estado Islámico (EI), evitando el “blanqueo de dinero en bancos panameños (EFE).

Para el sociólogo Marco Gandásegui (h), catedrático de la Universidad de Panamá e investigador del Centro de Estudios Latinoamericanos (CELA-UNAM), el anuncio de Varela se parece a lo hecho por su antecesor Ricardo Martinelli (2009-2014), quien “asumió posiciones internacionales que no respondían a los intereses de Panamá (y) jugó con los diferendos en Medio Oriente y el este asiático”.

Gandásegui añade: “¿Mañana Varela se sumará a la guerra de EU en Ucrania, a la política de aislamiento contra Irán o a las acciones de desestabilización del presidente Obama contra el gobierno de Venezuela?” (www.argenpress.com, “El Estado Islámico y Panamá”, 26-02).

El experto, que recuerda que detrás del combate al EI está la disputa de EU y Europa por las fuentes de energía, añade: “¿Qué tiene que ver Panamá en esta lucha por controlar el petróleo de Oriente Medio. La respuesta es obvia: nada”.

También precisa quiénes son los actores de este nuevo engendro criminal: “El EI es un proyecto de una importante facción política con el apoyo de comunidades sunitas distribuidas en Irak y Siria y con simpatizantes a escala mundial. Es financiado por el reino de Arabia Saudí, fue organizado militarmente por EU y en la actualidad recibe apoyo de Turquía y Egipto (...).”