Daños colaterales

Chile: cifras para reflexionar /(I)

Aunque ganó con casi 47% de votos, la candidata del centroizquierda Michelle Bachelet (62), médico pediatra, socialista y primera mujer en lograr la Presidencia de Chile (2006-10), no logró imponerse en primera vuelta a su principal pero distante rival (25%), Evelyn Matthei (60), amigas de la infancia como hijas, ambas, de generales pero a quienes la historia —y las ideas— colocó como a tantos otros millones de chilenos en veredas opuestas e incluso irreconciliables.

Pero el Chile que eligió ayer entre ambas opciones no es el mismo que eligió a Bachelet en primera y segunda vuelta en diciembre de 2005-enero de 2006, cuando sin embargo las urnas mostraron una lógica similar: 45.95% Bachelet y  25.41% el empresario Sebastián Piñera. En segunda vuelta, Bachelet logró 53.5% y 46.5% Piñera, quien pese a sus ideas derechistas votó “no” en el histórico plebiscito de 1988 contra la continuidad del genocida Pinochet (1973-90).

Tras varios intentos a la Presidencia —incluso en 1992, cuando quiso dejar en ridículo a su entonces correligionaria Evelyn Matthei para sacarla del juego—Piñera ganó en segunda vuelta, en enero de 2010, con 51.61% ante el democristiano Eduardo Frei (48.38%), lo que puso fin a 20 años de gobiernos de la Concertación de Partidos por la Democracia. Un pacto de socialistas, comunistas, democristianos y socialdemócratas con independientes de centroizquierda, que timonearon sin cambios a fondo la difícil era pos-Pinochet, respaldando también en 2005 a Bachelet, quien concluyó su gestión con una popularidad récord de 84.1% pero sin poder reelegirse de inmediato. De ganar el 15 de diciembre a la pinochetista Matthei, viva representante de las fuerzas de la dictadura, y sobre todo de lograr el control mayoritario del Congreso, Bachelet debe reformar la Constitución de Pinochet, en vidor desde 1981 y la prueba más veraz de la real correlación de fuerzas en Chile pese al PIB de 5.7% y 98.9% de alfabetismo. Esta correlación y sus efectos es lo que rechaza buena parte de 32% del padrón que este año tiene de 18 a 34 años, frente a 6.5% de 2010. Y varios de esos jóvenes, como la líder estudiantil comunista Camila Vallejo, lograron ayer entrar al parlamento.