Daños colaterales

"Ballotage" entre ex guerrillero y un dentista de ultraderecha

Como anticiparon las encuestas, en El Salvador habrá una segunda vuelta en marzo para dirimir la elección presidencial para el periodo 2014-2019 entre el actual vicepresidente, maestro y ex comandante guerrillero, Salvador Sánchez Cerén (69 años), quien no logró la mayoría directa sobre su principal rival, el odontólogo, ex diputado y dos veces ex alcalde de San Salvador, el ultraderechista Norman Quijano, del partido Arena (Alianza Republicana Nacionalista).

En enero de 1992, con el alias de León González, Sánchez Cerén fue uno de los firmantes de los Acuerdos de Paz que, en el marco de Esquipulas II y con el auspicio de México, pusieron fin en el Castillo de Chapultepec a la guerra civil de 1980-1992 que dejó 75 mil muertos.

Analistas descuentan que el ex presidente del país, el arenista Antonio Saca (2004-2009), que ayer competió con el Movimiento de Unidad (centro-derecha),  migre sus votos en marzo para Quijano, lo que complica el triunfo de Sánchez Cerén, quien promete la continuidad de las políticas sociales del actual presidente, el periodista Mauricio Funes (54), a nombre de la antigua guerrilla del Frente Farabundo Martí (FMLN), si bien Funes se identifica con la línea de izquierda moderada del brasileño Lula de Silva.

Funes ganó en 2009 con 51.32% de votos poniendo fin a dos décadas de Arena en el poder, pero ayer el oficialismo llegó a las urnas con cautela, ante las críticas a Funes por la persistente inseguridad y la pobreza. Incluso el 14 de enero, la encuesta de NewLink daba un empate en la intención de voto de 36.1% al FMLN y 36.0% a Arena y 16.3% de indecisos.

Anticomunista confeso, Quijano centró su campaña en la “mano dura” contra las pandillas de los “maras, expresión finalmente de lo que no pudieron resolver ni la guerra ni la paz. Pero el referente político de Quijano ha sido lo peor de la ultraderecha local: el extinto mayor del ejército Roberto D’Aubuisson, fundador de Arena, autor intelectual del asesinato del arzobispo Óscar Romero en marzo de 1980, y creador de los temibles Escuadrones de la Muerte.