Daños colaterales

Ahora, Netanyahu va por todo en Jerusalén

El condenable y criminal acto del palestino que el miércoles lanzó su coche contra una parada de tranvía frecuentada por israelíes en Jerusalén, con saldo de una bebé de nueve meses muerta, no es un acto de “terrorismo”, como lo calificó de inmediato el gobierno de Netanyahu. Es otra expresión más, totalmente injustificada pero comprensible, de la violencia que el mismo Estado anexionista de Israel genera desde 1948 ante y entre el pueblo palestino, al violar desde 1948 todos y cada uno de los acuerdos suscritos con la ONU y con el liderazgo palestino, según los cuales Jerusalén Este no es ni será propiedad de nuevos y cada vez más agresivos colonos judíos, sino capital del Estado libre y soberano de los palestinos junto a Gaza y Cisjordania —cada vez, también, más mutilada por la irrupción de colonos y sus asentamientos.

“Jerusalén unida era y será la capital de Israel por toda la eternidad”, reiteró ayer Netanyahu, manipulando la religión judía a favor de su proyecto laiuco y colonialista —el mismo del austro-húngaro de origen judío pero también laico, Theodor Herz, promotor de un Estado judío desde fines del siglo XIX.

El objetivo, ayer y hoy: expulsar hasta el último de los palestinos de la Tierra Santa, que lo es también para musulmanes y cristianos. De hecho —ironías de la historia—, las dos veces que los judíos pudieron regresar a Jerusalén lo hicieron a la invitación expresa de los líderes musulmanes Omar y Saladino...

Y aunque Netanyahu acusa al líder palestino Mahmud Abas de instigar ataques como el del miércoles, el responsable último de éstos es él mismo, que santifica la usurpación de tierras y la masacre de civiles, como pudimos ver recientemente en Gaza, so pretexto de los ataques del Hamás contra la ocupación israelí.

En Cisjordania hay ya 360 mil colonos judíos ilegales y 200 mil más en Jerusalén Este, donde además los palestinos solo tienen el estatus de “residentes”, sin nacionalidad alguna ¿Y Netanyahu se atreve a hablar de “terrorismo”?