Réplica

El verdadero propósito del futbol de ocupación

El diplomático responde al colaborador de MILENIO, Jordi Soler, por su texto del 5 de octubre en la sección Cultura.

Me quedé muy sorprendido recientemente por un artículo escrito por Jordi Soler publicado el 5 de octubre en MILENIO Diario en México, que no representa la realidad, distorsiona los hechos reales y proporciona información engañosa sobre la verdadera esencia del conflicto entre Armenia y Azerbaiyán. El artículo titulado "La historia perdida" hace referencia a los equipos de futbol en los territorios ocupados de Azerbaiyán y glorifica los intentos de estos equipos para ir al extranjero en nombre del régimen ilegal títere allí establecido.

Lo que me sorprendió más sobre el artículo fue su evidente sesgo hacia una sola de las partes del conflicto sostenido entre Armenia y Azerbaiyán.

En primer lugar, es importante mencionar que no hay un país tal como la República de Nagorno Karabaj, solo existen la República de Azerbaiyán y la República de Armenia. Armenia, después de la desintegración de la Unión Soviética, desató una guerra contra Azerbaiyán y mediante el uso de la fuerza ocupó 20 por ciento del territorio de Azerbaiyán. Tiene que quedar claro que el régimen ilegal establecido en los territorios ocupados de Azerbaiyán no es más que el resultado de la ocupación, la agresión y la sangrienta limpieza étnica sufrida por Azerbaiyán.

Esta campaña tenía la expresa intención de ampliar el territorio de Armenia sin tener en cuenta la pérdida de la vida de los civiles, siendo que 30 mil azerbaiyanos fueron asesinados, muchos más desfigurados y mutilados, un millón fueron desplazados o se convirtieron en refugiados. Fuerzas militares armenias cometieron actos de genocidio contra la población civil de Azerbaiyán, sobre todo en Jodyalí que era un pueblo que fue borrado del mapa en una sola noche.

El artículo publicado en MILENIO idealiza los equipos de futbol de Nagorno Karabaj y su lucha por el reconocimiento, los pinta en una luz pintoresca y hace esfuerzos para congraciarlos con el lector.

Sin embargo, hay una razón muy importante por lo que existe esta falta de reconocimiento de este país ficticio, el consenso general de la comunidad internacional es: Nagorno Karabaj no existe. Es importante mencionar que ni siquiera Armenia reconoce a Nagorno Karabaj como nación independiente. El Consejo de Seguridad de la ONU ha aprobado cuatro resoluciones que reconfirman la integridad territorial y la soberanía de Azerbaiyán y exigen la retirada inmediata, incondicional y total de las tropas armenias de los territorios ocupados de Azerbaiyán. Sin embargo, Armenia demuestra una completa indiferencia al cumplir con las demandas de estas resoluciones y a las llamadas constantes de la comunidad internacional para poner fin a su política de ocupación y anexión.

La ocupación de 20 por ciento del territorio de Azerbaiyán continúa socavando la paz y la estabilidad de toda la región del Cáucaso Meridional y constituye la principal amenaza a su seguridad. Los esfuerzos de propaganda de las fuerzas de ocupación tienen la intención de falsificar los hechos y manipular la percepción mundial de la realidad vivida a diario en estas áreas. Manipulaciones como mencionar la destrucción de Susha (una ciudad principalmente azerbaiyana) sin aclarar que los armenios son los que destruyeron la ciudad después de su ocupación. Junto con la población civil azerbaiyana, ciudades enteras, el patrimonio cultural y material de Azerbaiyán han sido objeto de actos de completa destrucción y vandalismo brutal.

Reflexionando sobre las declaraciones hechas en el artículo, solo puedo hacer la siguiente conclusión: incluso si seguimos una política de reconciliación el hecho es este, Nagorno Karabaj fue habitada por una población mixta hasta que la monoétnica Armenia desplazó a la población azerbaiyana indígena de Karabaj, la glorificación o validación de un solo grupo étnico por el llamado equipo de futbol "Karabaj" equivale a la aceptación de la limpieza étnica que sufrió y sufre mi pueblo y eso es simplemente algo que nunca será aceptado ni algo que la comunidad internacional debería tolerar.

Es por ello que este artículo y otros como él, solo afectan negativamente a los esfuerzos de paz duradera entre ambas naciones, mediante la promoción de la propaganda de un régimen xenofóbico e ilegal.

Creemos y seguimos comprometidos con la paz. Pero para hacer florecer la paz, Armenia deberá retirar sus fuerzas militares de los territorios ocupados de Azerbaiyán, permitiendo a los refugiados y desplazados internos de Azerbaiyán que regresan a sus hogares con honor y dignidad, incluyendo la región de Nagorno Karabaj de Azerbaiyán. Creo que viviré para ver el día en que los millones de refugiados puedan regresar a sus hogares y junto con la población armenia con la cual vivirán lado a lado con ellos en Nagorno Karabaj, formen un equipo que represente la diversidad y la cultura que realmente pertenece a esta región de Azerbaiyán.

*Embajador de la República de Azerbaiyán