Tuércele el cuello

Suena Jalisco

Hay un mundo sonoro más allá de los guitarrones y las trompetas. La diversidad de la producción musical en Jalisco va más allá de los lugares comunes que se venden como sello de identidad a nivel mundial. En el marco de música formal, el estado ha sido casa de grandes compositores, con obras que alcanzan que endulzaron oídos a nivel mundial. José Pablo Moncayo, Blas Galindo, José Rolón, Hermilio Hernández, Higinio Ruvalcaba… son tan sólo algunos nombres de compositores jaliscienses que dejaron marca en el siglo pasado.

¿Cuál es el panorama actual? ¿Existe algún compositor local que esté realizando trabajos interesantes, con el potencial de trascender las fronteras en el siglo XXI? Mi respuesta es: sin duda. ¿Qué falta para que los trabajos de esos compositores encuentren la resonancia necesaria para que su música esté viva (que se interprete, que se escuche)? En principio, tiempo. Muchos de los que conozco son jóvenes, su música está madurando y sus conceptos están tomando forma. ¿Qué más hace falta? Que la autoridad brinde espacios para que esas nuevas generaciones encuentren los foros que necesitan.

Como en muchos otros casos, la iniciativa corre por cuenta del ciudadano. Este caso no es la excepción. En 2010 surgió en Guadalajara una agrupación llamada Grupetto Charro. Este nuevo colectivo estaba integrado por compositores de 20 a 30 años de edad. Esta nueva generación entendió que la unión hace la fuerza y para ganar visibilidad, asociaron su talento para presentar sus obras, con el objetivo de generar nuevos compositores que alcancen el nivel de los grandes maestros. Arturo Arvizu, Ángel García, Demián Galindo, Cynthia Martínez, son algunos de los nombres que integraron esa agrupación.

Quizá como paso natural, surgió Proyecto Caos, también encabezado por Demián Galindo, acompañado por algunos de los que integraron Grupetto Charro y algunos refuerzos como Kenji Kishi, Julio Gándara, Abraham Calva, Roberto Leos, entre otros. Este proyecto sigue vigente: recientemente viajaron a Chile a dar muestra de su trabajo y algunos de sus integrantes siguen manteniendo con vida el Ciclo de Música de Cámara Joven.

¿Y la autoridad? Hasta ahora, se había quedado un tanto al margen. Hoy tiene un acierto con la creación del primer Concurso de Composiciones Orquestales del Estado, con el que se pretende dar visibilidad a este talento. Por fin, la Orquesta Filarmónica de Jalisco tocará repertorio de jóvenes jaliscienses, ya que agregarán a su repertorio las piezas que resulten ganadoras de este concurso. Hay talento en Jalisco. Y mucho. Hay que darle espacios y, sobre todo, prestarle oídos.