Tuércele el cuello

Réquiem por un iPod

Los amantes de los gadgets la semana pasada tuvieron un festín. Ya hay una nueva pieza que todo mundo ansía tener en sus manos o, mejor dicho, en su muñeca. Es el iWatch, la nueva golosina que presenta Apple y que asegura al usuario manejar con un dispositivo colocado en su muñeca, lo mismo sus redes sociales, las rutinas de ejercicio diario para escapar de la obesidad, la agenda para no ausentarse de alguna reunión importante, el GPS tan necesario para no perderse nunca y cualquier aplicación imaginable. Pero mientras muchos aplauden el nuevo objeto de deseo, mi corazón anda algo triste con otra noticia: la muerte del modelo clásico del iPod. No hubo un anuncio oficial por parte de Apple, en la fiesta nohubo lugar para lágrimas ni marchas fúnebres.

¿Cuáles son las cinco canciones que escuchas siempre, sí o sí, en tu iPod? ¿Cuáles son los artistas o las canciones que no pueden faltar en tu lista más reproducida? Vamos de viaje… ¡no olvides tu iPod! iPod en la escuela. En las vacaciones. En el paseo en bici. En la carretera. En el gimnasio. En la fiesta. En una cena en la azotea de un edificio con esa chica que hace meses te quita el sueño. En la depre. En la euforia. En cualquier situación,  en cualquier lugar, la música se acomoda a casi cualquier momento. Luego entonces, durante la última década ese mágico cubometálico que contenía toda la música que me importaba, esa sexy cajita de aluminio se convirtió en mi fiel compañera.

Es cierto. Eso de acumular y acumular archivos, pagar por cada track que se hospeda en un dispositivo, descargar discos y canciones se ha vuelto anacrónico, así como comprar discos compactos pasó a la historia. Hoy parecemos estar más contentos con la idea de tener acceso a toda la música imaginable a través de una suscripción de servicio de streaming. Uno no es dueño de nada, pero tiene acceso a cualquier artista, a cualquier disco, a cualquier canción en un solo click.

Si somos francos, debemos aceptar que la muerte del iPod es cuestión de tiempo. Así lo dicen las cifras de ventas que muestran que en el último trimestre se vendieron apenas 2.9 millones de iPods (2.7 millones menos que en el mismo trimestre del año anterior). La gente ya escucha su música en el teléfono, la computadora o la tableta, luego entonces… ¿había un espacio en nuestra vida para el iPod? Hoy en día, sólo utilizo el iPod para reproducir Spotifyen el coche. Pero la noticia de la descontinuación del iPod clásico no deja de ser algo nostálgica.

Los vientos cambian. No importa. Mi viejo iPod tendrá siempre un lugar de privilegio en el librero. Como héroe de guerra que cambió la forma en que me relacionaba con la música. Con sus raspadas y abolladuras, lo veré siempre con cariño por las horas y horas de música que le regaló a mis días. Gracias por todo, compañero.

 

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