Tuércele el cuello

Festival de Mayo recargado

¿Qué le pasó al Festival de Mayo? ¿Quién le puso las manos encima? Lo convirtieron en una señora gorda y de vestidos ampones.” Son algunas de las quejas que pude recoger entre algunos amigos después de la edición del año pasado del Festival de Mayo. Era cierto. Por alguna razón u otra, el festival tuvo un bache en su programación. Lo cierto es que mis expectativas para este año no eran las más altas. Debo confesar que los organizadores me sorprendieron este año.

Uno de los grandes valores del festival en los últimos años ha sido el de llevar el arte a la calle. Justo ese renglón fue el que falló el año pasado y fue ese el aspecto que generó mayores críticas. Una exigencia de la sociedad actual es la de democratizar la cultura. La cultura la hacemos todos y todos debemos tener acceso a ella. La colectividad tiene como punto de encuentro la plaza pública y un festival cultural debe tener esta tarea como uno de sus pendientes más importantes. Para la edición 17 del festival, los conciertos callejeros regresan y lo hacen con todo.

La Alternativa toma de nuevo la Plaza Liberación y el primer día de fiesta será el 9 de mayo, con electrónica de Dj Vilify (Québec) y el dúo Christine (Francia). Los que gustan de agitar la cabeza acompañando los beats de audiovisuales interesantes no se pueden perder este show. El sábado es el día para bailar a ritmo de jazz con los consentidos de la ciudad, Troker, y los California Honeydrops. El domingo repiten los californianos, alternando ahora con Gato Negro (Francia) y otros consentidos de la ciudad: San Juan Project. Hasta ahí la Alternativa.

Una de las gratas sorpresas que tenemos para esta edición –y que esperamos que se mantengan ya como una tradición adoptada por el festival- es la de la intervención urbana. Uno de los grandes aciertos de la edición en la que Québec fue el invitado de honor fueron las intervenciones circenses callejeras en espacios públicos. Para este año se repite el ejercicio con grupos de Québec y Francia. Sin duda, será parte del platillo que vestirá de fiesta a toda la ciudad y no sólo los espacios clásicos que hacen de sede del festival.

En el Teatro Degollado hay un buen platillo musical. En primer lugar, nos dará la oportunidad de apapachar a Daniela Liebman, esa niña prodigio que a su corta edad ya ha pisado escenarios importantes de la música a nivel internacional y que seguro llenará las páginas de los periódicos durante muchos años. En el piano, también destaca el recital que ofrecerá Claire Desert, con piezas de Chopin y Beethoven. Un espectáculo de primer mundo es Lumínico, donde se hace un maridaje perfecto entre la música y la producción audiovisual.

El imperdible es el concierto de inauguración: Gregory Porter. Los amantes del jazz de paso lento, ese que se degusta en la sala de casa, acompañada de un buen whisky en las rocas ya atesoran su disco Be good, cuyas piezas seguro aparecen en el playlist para pasar horas de placer con el ser amado. Porter viene a México por primera vez con nuevo disco bajo un brazo (Liquid Spirit, fabuloso también) y el Grammy por Mejor Álbum de Jazz bajo el otro. Será un espectáculo tenerlo en el Degollado este jueves 8 y viernes 9 de mayo. Es mayo. Es primavera. Es tiempo de disfrutar. Provecho, amigos.