Peor para la verdad

A cada quien su tiempo

“Sabía virtud de conocer el tiempo”Renato Leduc

Hay caminos que se cruzan, y el mío y el de él así fueron.  Conocí a Joaquín Hernández Galicia después de haber estado en prisión, tras de aquel operativo policial-militar que se llevo a cabo en Cd. Madero, irónicamente a unas cuadras de la que fue mi casa paterna.

Lo digo con ese adjetivo, porque entonces me desempeñaba como Secretario Auxiliar del Titular de la Procuraduría General de la República, dependencia que encabezó aquella orden de aprehensión en su contra.Cuando salí a la ciudad de México, para completar mis estudios de posgrado, el escenario de la política local era cerrado para los jóvenes.

Veía que casi todos los  sectores sociales y económicos de la zona estaban vinculados al liderazgo de la “Quina”.  Incluso su influencia se había extendido al ámbito político también. Había una brecha generacional muy grande entre “ellos y nosotros”.Mi familia ha sido de origen petrolero en 3ra. Generación.  

A mi abuelo paterno le tocó trabajar modestamente para una compañía petrolera extranjera y mi padre, ya con PEMEX, fue ingeniero. Los demás descendientes y familiares llegaron algunos a cargos de dirección.Hoy que se debate el futuro energético del país, es imprescindible que lo hagamos con responsabilidad, pensando en el hoy y en el mañana.  

Nosotros recibimos una industria nacional que se construyó con recursos propios y que ha sido factor decisivo en el desarrollo del país de las últimas décadas, con sus fortalezas y debilidades.El compromiso con el país es hacer eficiente, productiva y competitiva nuestra energía, no solo la petrolera, sino todas las demás (eléctrica, eólica, hidráulica, solar, etc.), para garantizar el progreso del país, en el hoy y el mañana.

Hoy, tras los hechos que combinan nuestra región históricamente petrolera, el pasado y presente, de un lado Don Joaquín (+), como se le conocía, que se formó en un México pos revolucionario. En este país que en su momento decidió apostarle todo al petróleo y trató de hacer una industria poderosa, y con ella su sindicato creció también en poder e influencia.

De tal manera que emitir una opinión sobre un hombre es difícil cuando se formó parte de un “sistema” de aquel México corporativo, que aún se resiste a dejar de existir.¿El presente fue mejor qué el pasado?  ¡Los beneficios de la renta petrolera se han distribuido de una manera equitativa para la región o para el país?En nuestra región no tengo duda que cada quien tendrá su propia opinión sobre Hernández Galicia, y finalmente el mejor aliado de la verdad siempre es el tiempo.

Yo crecí en esta zona donde casi todos nos conocíamos, el “oro negro” beneficio quizá a unos más que a otros, pero no solo a los agremiados, también a los gobiernos que lo administraron con sus propias reglas.Hoy se trata de reconciliarnos con el pasado, recoger la experiencia de lo que funcionó y de lo que urge cambiar.

Hay que tomar decisiones, porque como se encuentra nuestra industria petrolera, no puede continuar así.No es un tema de hombres, sino de instituciones. No es un tema de partidos o gobierno actual, esta es una de las decisiones más importantes que debemos tomar, como lo fue en su momento la expropiación que hizo el Gral.

Lázaro Cárdenas. Hoy hemos recorrido un camino de luz y de sombras, a cada quien le toco su momento histórico, con las decisiones que se tomaron o se dejaron de hacer.Días después de la detención de la Profra.

Elba Esther Gordillo, tuvimos una larga entrevista Don Joaquín y yo. Charlamos como solíamos hacerlo, con el respeto que siempre nos tuvimos, con el trato de “usted”, recíproco, con el que me dispensaba a pesar de su veteranía.Desde que lo conocí me quite la tentación de juzgarlo y me limite a conocer al hombre y su experiencia, a intercambiar opiniones, hablar del país y nuestra región.

Siempre con sus ojos vivaces, su carisma y su memoria inagotable, con su propia versión de los hechos y con sus verdades. Sin duda, un personaje polémico que se suma a la lista de líderes empresariales, religiosos e incluso insurgentes, entre otros, que ha dado nuestra zona.A cada quien su tiempo, se fue esta vez el ex líder petrolero y con él toda una época de mi niñez y primera juventud. Hoy los que nos quedamos vemos un futuro lleno de desafíos, de decisiones. Habrá que verlas con una óptica crítica y distinguirlas como el texto bíblico dice:  “Por sus frutos los conoceréis”.

Descanse en paz Joaquín Hernández Galicia y mis condolencias para toda su familia.