Peor para la verdad

El sueño americano

El Presidente Barack Obama anunció una profunda reforma al sistema de inmigración de los Estados Unidos, con lo que se disminuye la amenaza de deportación de alrededor de cinco millones de inmigrantes indocumentados.

Si bien es cierto que esta acción impulsada por Obama no es la reforma migratoria que prometió en su campaña, es un gran avance que abona en la estabilidad de una parte importante de los indocumentados que forman parte activa de la economía estadounidense.

Las pasadas elecciones locales de los Estados Unidos resultaron un duro revés para el partido Demócrata, que perdió la mayoría en el Congreso, como resultado de la crisis económica que atraviesa nuestro país vecino.

Este resultado fortaleció la presencia de los republicanos, que han expresado públicamente su rechazo a cualquier reforma migratoria, postura a la que se ha sumado el gobernador de Texas, Rick Perry, al reforzar la vigilancia en la frontera con México.

Es importante no perder de vista que la sucesión presidencial estadounidense ya inicio, y ambos partidos Demócrata y Republicano ya tienen en la arena pública a sus posibles candidatos.

Con esta acción de Obama, se garantiza un número importante de votos de un sector que representan varios millones de votos, realizando un golpe político con el que a pesar de haber perdido representantes en el Congreso, mantiene el apoyo de los migrantes.

Barack Obama pone en el centro del debate el futuro de cinco millones de migrantes, desplazando de la agenda el tema de la derrota electoral que acababa de sufrir su partido.

Además, logra que todos los migrantes que serán beneficiados terminen con una vida de angustia, porque cada vez era mayor la presión de los grupos conservadores para que se realizarán mayores deportaciones.

Ahora, el sueño americano lo lograran concretar, desafortunadamente en un contexto de crisis económica, pero que le otorga una seguridad de estancia que ya representa un gran avance.

Por eso, deberá de ser importante que esta reforma sea el primer gran paso para la integración de un sector laboral importante para la economía estadounidense. La reforma migratoria que tanto se ha postergado deberá de esperar todavía, pero por lo pronto permitirá que salgan de la semiclandestinidad en que se encuentran y se integren a una sociedad a la que le han aportado mucho, y la que le deberá de retribuir tarde o temprano, reconociéndoles el papel que se merecen como ciudadanos, concretando el sueño americano que los llevó a abandonar su país de origen, ¿no cree usted?