Peor para la verdad

Hacia la reforma energética

Aún con la resaca política de la aprobación de la Reforma Fiscal, nos encontramos en el preámbulo de la discusión de la Reforma Energética, en la que los integrantes del Pacto por México ya han empezado a definir públicamente sus posiciones. 

Por una parte, en el Congreso se han  venido realizando foros tanto por la Comisión de Energía como por el PRD, en el que han participado especialistas y miembros de la clase política, expresando sus diferentes puntos de vista sobre este tema tan trascendente para el país.  Tema por demás polémico, ha sido motivó de amplias discusiones no sólo entre los principales partidos políticos, sino incluso al interior de los mismos.

 En días pasados, ocupo las primeras planas de los periódicos con motivo de una filtración difundida por el periódico estadounidense The Wall Street Journal,  en donde se aseguraba que el gobierno federal y el PAN estaban negociando una reforma de alto alcance, en un esquema completamente contrario a lo que oficialmente se ha difundido.  

Hasta este momento, al menos formalmente, la iniciativa presentada por el Ejecutivo Federal se encuentra en su etapa de análisis. Esta información generó de inmediato una ruda reacción por parte del PRD, que abandonó la mesa de negociación que se había instalado, exigiendo una explicación y dando por un hecho consumado la información publicada por el diario norteamericano.Hay que agregar a este contexto la postura que en este debate ha asumido el Ing. Cuauhtémoc Cárdenas.  El líder histórico del PRD ha sido tajante en su posición, rechazando una reforma constitucional. En diferentes foros ha argumentando que con reformas a leyes secundarias se puede tener una reforma energética que cumpla con la intención de fortalecer a la industria petrolera.

Por supuesto que este debate debe de ir más allá de posiciones y palabras, porque lo que está en la mesa es el futuro de la riqueza petrolera de nuestro país. Por eso es importante que todos los involucrados asuman con responsabilidad su papel y la trascendencia de la decisión que se acuerde. Por lo anterior, llama la atención que exista en este momento inconsistencias en la línea de comunicación del gobierno federal, porque pareciera que no hay interlocución sobre este tema con los principales partidos políticos. 

Este es el momento en el que se debe de trabajar para que el debate en torno a la reforma energética no sea secuestrado por los partidos de oposición.  Y sobre todo, no permitir que las diferencias que han surgido de la pasada aprobación de la reforma fiscal contaminen una discusión que debe ser objetiva, sería, responsable y con altura de miras.Porque al día de hoy, la impresión es que tanto el PAN como el PRD están aprovechando una coyuntura en la que están encareciendo su participación en esta discusión, cuando es su responsabilidad formar parte de ella, no boicotearla.

Como lo hemos comentado en este mismo espacio en diversas ocasiones, esperemos que nuestros legisladores asuman con responsabilidad su papel histórico y actúen en consecuencia, pensando en el futuro del país, no de sus intereses políticos ni económicos, ¿no cree usted?