Peor para la verdad

Entre lo público y lo privado

La conversación que el Consejero Presidente del Instituto Nacional Electoral sostuvo con el Secretario Ejecutivo de esa institución, en donde se refería a la forma en que habló el líder de una comunidad indígena, pone nuevamente en la mesa del debate el tema de la diferencia entre lo público y lo privado.

Actualmente, en donde las nuevas tecnologías dejan pocos espacios de intimidad a cualquier persona, sea o no su actividad pública, es igual a que todos estamos bajo el escrutinio público de modo permanente.

 Consideremos como personajes anónimos han tenido sus minutos de fama debido a sus desplantes o actitudes grotescas, que son captadas por algún testigo y hechas públicas en redes sociales. De este modo hemos visto como muchas “ladys” y “gentlemans” pululan por todos lados.

 Bajo esta circunstancia, es menester señalar la importancia de que las personas públicas asuman con responsabilidad su papel y entiendan que ya no es válido escudarse en comentarios de que sus dichos o hechos forman parte de su vida privada.

 En un mundo globalizado, donde el internet y las redes sociales manejan cantidades impresionantes de información de modo permanente, resulta ingenuo considerar la posibilidad de que algún acto privado no tenga en algún momento alguna repercusión pública.

 La conversación por la cual el Dr. Lorenzo Córdova ofreció una disculpa pública, es sólo una muestra de la vulnerabilidad en que nos encontramos todos, pero por lo mismo, es que se debe de entender con madurez que si se tiene una posición y una actuación correcta, no se está en riesgo de ponerse bajo el linchamiento mediático.

 Para algunas personas puede parecer un tema menor o sobredimensionado, pero hay que señalar que en nuestro país, la lucha por el reconocimiento y la defensa de los derechos ha tenido que librar un largo camino.

 Las expresiones de estigmatización hacía ciertos sectores siguen existiendo, pero se deben de ir diluyendo para generar un ambiente de tolerancia y respeto, que redunde en una mejor convivencia social.

 Hay que reconocer que el Consejero Córdova tuvo la madurez para aceptar que había cometido un error, sobre todo porque preside la institución electoral que esta organizando la jornada electoral que se celebrará en dos semanas.

 Que este desafortunado capítulo no sea utilizado para golpear a una institución que se ha construido para beneficio de los derechos políticos de todos los mexicanos, y que los personajes públicos de todos los niveles entiendan que en el siglo XXI, podemos decir sin temor a equivocarnos que ya no hay diferencia entre la vida pública y la privada, porque todos somos observadores y somos observados, ¿no cree usted?