Peor para la verdad

El poder del voto

El mandato popular que se emite en las urnas debe de entenderse claramente. Los resultados de consultas como el Brexit en Gran Bretaña o la elección de Donald Trump como Presidente de los Estados Unidos reflejan claramente como la mayoría de la población está en contra del “statu quo”. Hay irritación social por un modelo global que no ha traído justicia social y que ha generado una brecha de desigualdad cada vez más grande entre pobres y ricos.

Si bien es cierto que muchos analistas están señalando un regreso al populismo, podemos señalar que lo antisistémico es lo que el día de hoy cuenta con respaldo social. Hay enojo, hartazgo, la gente vislumbra un mal presente y un futuro incierto, inmersos en el pesimismo de agendas locales y un contexto internacional complejo.

El fin de semana pasado, en Italia tuvo lugar un referéndum donde el Primer Ministro Matteo Renzi apostó la continuidad de su gobierno a la aprobación ciudadana de una reforma constitucional en la que proponía poner el fin al sistema legislativo llamado “bicameralismo perfecto”, con la pérdida de la función legislativa por parte del Senado.

Si bien la propuesta era bien vista por una buena parte de la clase política italiana, con el argumento de poder dar estabilidad a un país que suma 63 gobiernos en 70 años de historia republicana, la ciudadanía votó por el NO.

Estos resultados trajeron como consecuencia otra crisis política a Italia, ya que Renzi renunció de inmediato, ante el fracaso de su propuesta por más de 20 puntos en el referéndum

La lección que nos mandan estos resultados, es que la población lo que desea es que los políticos hagan política. Que se pongan de acuerdo, logren consensos, pero sobre todo, trabajen a favor de sus gobernados.

Italia ha pasado por todo tipo de escándalos por parte de su clase política, y los italianos han decidido no modificar su sistema de gobierno, con lo que dejan claro que para ellos el problema no está en el diseño institucional, sino en el actuar de algunos políticos, interesante, ¿no cree Usted?