Peor para la verdad

De marchas y reclamos sociales

Las imágenes que marcaron esta semana demuestran como la sociedad ha madurado, pero sobre todo, como es posible poder privilegiar el diálogo, sin que esto signifique que no se realicen manifestaciones y marchas.

Desde semanas anteriores, hemos visto como la comunidad estudiantil del Instituto Politécnico Nacional ha expresado su inconformidad con un nuevo reglamento. Las autoridades educativas no supieron manejar la situación, por lo que el conflicto escaló a la manifestación pública y a la presión al gobierno federal, llegando al grado que el Secretario de Gobernación tuvo que atender personalmente a los estudiantes. Y es justo ahí donde se marca un antes y un después que seguramente prevalecerá en el futuro inmediato.

Los estudiantes organizados marcharon sin actos de violencia, mostrando sus credenciales para dejar en claro que si forman parte de la matricula de la escuela y así evitar que hubiera personajes ajenos a la marcha. Su actividad dominó las redes sociales y sorprendió por su madurez.

Haber demostrado esos niveles de organización disipó el fantasma que prevalecía en el ambiente, por la cercanía con el 2 de octubre, fecha que conmemora el aniversario de la represión estudiantil que sucedió en Tlatelolco en 1968.

Además, la posición del gobierno federal en la persona del Secretario de Gobernación, Miguel Angel Osorio Chong, ratificó el cambio que se ha generado en México, como resultado de la consolidación de su democracia y de los mecanismos de expresión de la población.

La lección es clara. El gobernante debe de contar con la sensibilidad necesaria para atender a sus gobernados, escucharlos y encontrar soluciones juntos a sus demandas. Atrás deben de quedar las decisiones de escritorio, que tantas inconformidades han creado a todos los niveles.

En este contexto, hay que reconocer también la organización de la marcha conmemorativa del 2 de octubre en la Ciudad de México. Precedida hace un año por una movilización que registró actos de violencia y vandalismo, en esta ocasión el comité organizador acepto el llamado del Jefe de Gobierno Miguel Angel Mancera de reforzar la organización, y en un hecho sin precedentes, que la policía no estuviera presente resguardando el paso de los contingentes. El saldo fue de una marcha con saldo blanco. Los incidentes protagonizados por los grupos denominados anarquistas fueron menores y no se generaron enfrentamientos.

En los hechos, dos generaciones han coincidido en un mismo sentido: manifestarse para ser escuchados, pero sobre todo, con la madurez cívica de contar con la disposición de dialogar.

Atrás deben de quedar las posiciones radicales de todo o nada. Los jóvenes politécnicos ya pusieron el ejemplo al aceptar un tiempo prudente para que fueran analizadas sus demandas. El gobierno, por su parte, debe de responder con una posición que satisfaga a ambas partes, porque como señaló el Secretario Osorio Chong, “no estamos jugando a las fuercitas”, frase que sintetiza el punto medio que se necesita para toda negociación, cuando existe voluntad de ambas partes de llegar a un acuerdo y una solución satisfactoria.

Al momento de escribir este texto, los jóvenes del Poli recibieron la respuesta del Secretario Osorio Chong a su pliego petitorio. Ahora someterán a la Asamblea la respuesta, que deberá de ser aceptada porque da respuesta a sus principales demandas. Esperemos que así sea, para que se concrete en los hechos que cualquier conflicto puede arreglarse, si existe disposición de ambas partes de llegar a una solución, ¿no cree usted?