Peor para la verdad

El mandato de las urnas

Las y los tamaulipecos acudieron a su cita con las urnas y decidieron el inicio de un nuevo capítulo en la historia de Tamaulipas, al votar por el proyecto que encabeza Francisco Javier García Cabeza de Vaca y cerrar con los 86 años de  gobiernos encabezados por el PRI.

Ahora es el momento de dar vuelta a la página y atender el llamado de la población. No hay cabida para acusaciones sin sustento, ni son admisibles los linchamientos ni las suposiciones de traiciones soterradas. Caer en cualquiera de estas posiciones significaría hacer conclusiones simplistas y, nuevamente, no haber entendido el significado de los resultados electorales.

La realidad es que los tamaulipecos tomaron una decisión. La intensa participación ciudadana que se registro en la jornada electoral es la base sobre la cual se cimentará el futuro de nuestro estado. Su voz será la que dará forma a las políticas públicas que fortalecerán nuestras instituciones, donde la impunidad ya no tendrá cabida. Sin odios ni rencores, sólo con la estricta aplicación de la ley.

Recordemos que hacer ciudadanía es comprometernos todos los días, participar, alzar la voz, entender a la democracia como un medio y no un fin en sí mismo.

Las urnas fueron muy claras y definieron que es lo que la población quiere y que es lo que no quiere, incluso a nivel municipal o distrital, donde hay resultados que responden a la realidad social y económica de cada región. Pero lo que sí es una realidad es que quien ganó es la ciudadanía al poder expresar su voluntad, a pesar de los agoreros que pronosticaban escenarios fatalistas.

La alternancia le ha dado a la sociedad tamaulipeca un elemento de empoderamiento que ya nadie le podrá quitar, y que es la capacidad de poner y quitar con su voto a sus autoridades, de aprobar o desaprobar a los gobiernos y sus administraciones.

Por eso, con humildad, serenidad y responsabilidad, hay que escuchar la voz de las urnas.  A pesar de que aún hay quienes se quieren colgar estrellas,  pero se equivocan, porque deben entender y reconocer que emergió un nuevo liderazgo en Tamaulipas que supo representar y convocar los anhelos y sentimientos de una sociedad que ya demostró que no se dobla ni se vende.

Así, con estos valores, es como sociedad y gobierno refrendaron con el mandato popular expresado el pasado 5 de junio, un nuevo Pacto Social, para construir juntos un nuevo Tamaulipas, ¿no cree usted?