Peor para la verdad

La euforia futbolistica

La euforia futbolística ha invadido todos los espacios, desplazando a un segundo plano temas de vital importancia como la celebración de un brevísimo periodo extraordinario de la Cámara de Diputados y la discusión de las leyes secundarias de las reformas energéticas y de telecomunicaciones.A pesar de las declaraciones de los líderes parlamentarios del PRI, en el sentido de que las secundarias de la reforma energética van avanzando, las posiciones que han adoptado el PAN y el PRD dejan ver otra realidad política al interior del Congreso de la Unión. 

Ya el PRD, en su ya tradicional postura de “levantarse” de las negociaciones, abandonó las mesas de trabajo para evidenciar su desacuerdo, lo cual no es una sorpresa, sobre todo considerando que la posición histórica de la izquierda siempre ha sido contraria a cualquier modificación constitucional en lo referente al petróleo. Pero cada vez más cerca de los tiempos electorales, considerando que los procesos inician legalmente en el mes de octubre próximo, el PAN ha venido encareciendo su apoyo a una reforma que de inició apoyo e incluso llegó a señalar que fue propuesta por ese instituto político. Resulta lamentable que a estas alturas del proceso legislativo, en donde la concreción de las leyes secundarias va a definir en la realidad los verdaderos alcances de la reforma constitucional aprobada en diciembre pasado, tanto en la reforma energética como en la de telecomunicaciones, haya una ausencia total de debate y la opinión pública no sepa los detalles que se están proponiendo. La situación más delicada es que todo parece ir orientado a dejar al PRI sólo, para que asuma costos electorales, dejando nuevamente al país a la deriva por no entrar a discusiones de fondo.   Pareciera que nuestra oposición sigue anclada en el pasado, donde la posibilidad de diálogo era nula ante la mayoría que existía en las cámaras. Ahora, se pierde la oportunidad de ejercer en los hechos el poder del debate, que es justamente la esencia del parlamento.

Porque también no señalar es en algún sentido aprobar de “facto” algo. ¿Por qué no están los legisladores, de cualquier partido, hablando de conceptos como “concesión” contra “asignación”, de sus alcances y limitaciones, conceptos incluidos en la propuesta de leyes secundarias?  ¿Qué son las empresas productivas del Estado? Es evidente la prohibición de la concesión, pero se le esta dando la vuelta con la asignación de contratos a través de empresas productivas del Estado, cuya justificación se da para que los beneficios o utilidades de las asignaciones se vayan al Fondo Petrolero, y cuya fiduciaria será el Banco de México. Seguimos en el discurso histórico de la defensa del petróleo, con el argumento de que cederlo es perder la soberanía del país. Posiciones con las que podemos o no estar de acuerdo, pero que tienen una razón histórica. La responsabilidad de nuestros legisladores es trabajar en la armonización de las leyes en beneficio de la población, pero ahora más que nunca esto debería de ser explicado de cara a la nación, en un debate abierto que permita conocer las posturas y entender las explicaciones. Lo que esta en discusión no sólo es el futuro del petróleo o la energía, sino el del país, que ha logrado concretar las reformas más importantes de su historia reciente, pero ahora ha caído en la trampa de los tiempos electorales. 

Y también, tuvo la suerte de que la euforia futbolística y la expectativa que esta teniendo la selección nacional, desplazaran a un segundo plano esta discusión, que como advirtieron algunos legisladores de izquierda, iba a terminar siendo un distractor sobre la aprobación de las leyes secundarias de la reforma energética. Esperemos, como diría el clásico, que despertemos de la cruda mundialista y nuestro petróleo siga ahí, ¿no cree usted?