Peor para la verdad

El ébola: la pandemia

La humanidad se enfrenta a una nueva epidemia mundial, el ébola, que ha puesto a todos los países en alerta ante la eventual propagación de esta enfermedad.

Fue en diciembre de 2013, en Guinea, África, donde se dio el primer caso de esta epidemia en un niño de dos años. Luego su hermana, su mamá  y su abuela murieron de esta fiebre hemorrágica.

Con motivo de los casos que se han presentado en España y en los Estados Unidos, la alerta mundial que la Organización Mundial de la Salud ha emitido, está poniendo a prueba los sistemas de salud de todos los países, así como los protocolos de prevención tanto en hospitales como en aeropuertos y puestos de tránsito.

Los casos de Estados Unidos, donde el gobierno de Barack Obama ha aceptado que los hospitales cometieron errores y por eso se han presentado, hace que la mirada de la atención mundial voltee a países con sistemas de salud más endebles.

En África, la propagación de la epidemia está avanzando de modo preocupante, pero al salir del continente ya toma otra dimensión, si consideramos que el tránsito aéreo por todo el mundo es la principal vía de posible propagación, ya que los primeros síntomas se presentan en varios días posteriores al contagio.

En el caso de nuestro país, nuestra frontera con los Estados Unidos nos pone en una situación de riesgo, sobre todo si consideramos que en Texas, estado con el que colindamos, es donde se han presentado dos casos.

Las autoridades de salud tanto federales como estatales han declarado que se cuenta con las medidas necesarias para atender cualquier eventualidad.

En el caso de la zona conurbada, por ser un puerto, se deben de considerar que el nivel de tránsito tanto comercial como humano es, muy grande, tanto en el puerto de Tampico como en Altamira.

En ambos casos, antes de caer en cualquier paranoia, hay que conocer que la propagación de la enfermedad es solo por contacto directo, persona a persona, por contacto directo (a través de las membranas mucosas o de soluciones de continuidad de la piel) con órganos, sangre, secreciones, u otros líquidos corporales de personas infectadas, o por contacto indirecto con materiales contaminados por dichos líquidos.

Es importante saberlo antes de caer en cualquier especulación, pero sobre todo no caer en situaciones radicales como el cierre de fronteras o cancelación de viajes con países en donde se han presentado casos de ébola.

Esta epidemia no solo pone a prueba los sistemas de salud, sino que también nos regresa a la reflexión de que en un mundo globalizado, no solo compartimos economía y comercio, sino también enfermedades, ¿no cree usted?