Peor para la verdad

El drama de los migrantes en Europa

Los conflictos bélicos en Siria, Libia e Iraq han generado una ola de migrantes hacía Europa que ha comenzado a tomar tintes de tragedia debido a los naufragios que han ocurrido en el Mediterráneo. 

 Tan sólo el pasado domingo, una embarcación que se dirigía a la isla italiana de Lampedusa naufragó, con un saldo de alrededor de 700 inmigrantes ahogados. 

De acuerdo con datos de la ONU, se considera que unas 219,000 personas cruzaron el Mar Mediterráneo, y unas 3,500 murieron en el intento de empezar una nueva vida en Europa. En lo que va del presente año, al menos 31,500 personas han cruzado hacía Italia y Grecia, que se han convertido en los principales puntos de acceso al viejo continente.

 La magnitud de las tragedias y en vista de que los gobiernos de las Unión Europea no han atendido esta situación, llevaron a que el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Zeid Ra’ad Al Hussein hiciera un llamado a los mandatarios para que no se convirtiera el mediterráneo en un gran cementerio.

 Este reclamo dio pie a que los titulares de agencias de la ONU emitieran una declaración conjunta para pedir “encarecidamente” a los dirigentes europeos a poner la vida de los migrantes en primer lugar y evitar que se desarrolle una tragedia que pueda alcanzar proporciones épicas en el Mar Mediterráneo.

 Algo similar debería de hacerse en nuestro hemisferio, donde los migrantes tanto de nuestro país como los que vienen de países de centro y sudamérica viven un viacrucis en donde muchos seres humanos pierden la vida.

 Recordemos como en nuestro estado se descubrió en el municipio de San Fernando una fosa con cuerpos de inmigrantes. En días pasados, el Padre Solalinde, defensor de derechos humanos de migrantes en nuestro país, encabezó una caravana de migrantes que partió de Oaxaca y acaba de cruzar la Ciudad de México.

 Lo que ocurre en Europa, que está recibiendo oleadas de migrantes provenientes de Africa, no se diferencia mucho de lo que sucede desde hace muchos años en nuestro continente, donde muchas personas intentan diariamente cruzar el rio Bravo con la intención  de encontrar mejores condiciones de vida, mismas que no tienen en sus lugares de origen.

 Sólo con impulso a las economías regionales, con gobiernos que fomenten la inversión y la generación de empleos, un eficaz combate a la inseguridad ya que en nuestro país este ha sido un detonante de fenómenos migratorios regionales, pero sobre todo, con mayor inversión en educación, se podrán disminuir estos éxodos que en su mayoría son acompañados de extorsiones, vejaciones, violaciones de derechos, cuando lo único que buscan en su peregrinar es encontrar una oportunidad, que por cierto les fue negada en sus países y en muchas ocasiones desafortunadamente les cuesta la vida, ¿no cree usted?