Peor para la verdad

De consultas y simulaciones

Por sorprendente que parezca, los tres principales partidos políticos de México han puesto en el centro del debate diferentes propuestas de temas para realizar consultas populares, figura que se creó con la aprobación de la Ley Federal de Consulta Popular por el Congreso de la Unión en marzo pasado.

Desde el inicio de la discusión de esta legislación, el PRD impulsó su propuesta de que las reformas en materia energética se llevaran a consulta de la población, por ser un tema de trascendencia nacional. Durante meses hemos venido escuchando como los diferentes líderes de este instituto político mantienen su postura, recolectando firmas para que se someta a consulta de la Suprema Corte de Justicia de Nación la posibilidad de llevarla a cabo.

 En esta propuesta, Morena, el nuevo partido que liderea Andrés Manuel López Obrador, también ha venido señalando su exigencia de que se haga una consulta popular sobre la Reforma Energética, pero aclarando continuamente que su propuesta es independiente de la del PRD.

 En este contexto, es en el que surgen las propuestas del PAN y del PRI. Acción Nacional anunció una campaña nacional para recolectar firmas con la intención de que se realice una consulta popular sobre el aumento al salario mínimo, por cierto, tema que anunció el Jefe de Gobierno Miguel Angel Mancera desde hace varios meses.

 Y en esta semana, el PRI salió al escenario nacional con la idea de que se realice una consulta popular para eliminar 100 diputados y 32 senadores plurinominales.

 Resulta interesante que los partidos con mayor representación, después de años de tomar decisiones cupulares, ahora volteen hacía el electorado y salgan a la calle a recolectar firmas, lo que además les permitirá contar con el pulso social de los temas que están discutiendo.

 Lo que le resta trascendencia es el hecho de que se utilicen temas sobre los que  ya conocemos las respuestas, y en lugar de ser una consulta, se convierta en una confirmación de las demandas sociales. 

 Por lo que respecta a la Reforma Energética, ésta ya fue aprobada y se están implementando acciones en el corto plazo. ¿Se va a revertir lo que se invierta? El salario mínimo está completamente alejado de la realidad económica, por lo que preguntar sí es conveniente aumentarlo puede ser ocioso. Y la reducción de diputados y senadores es un viejo reclamo, que nunca ha sido aceptado porque todos los partidos se benefician de éste reparto de curules.

 El escenario más que representar la posibilidad de despertar en la población el interés de participar en una consulta, pareciera ser la pre campaña de los partidos políticos, que desde ahora ya están revisando encuestas con miras a la renovación de la Cámara de Diputados, nueve gubernaturas, nueve congresos locales y presidencias municipales.

 Contar con esta herramienta de consulta es muy valioso, no se debe de permitir que su uso político lleve a que la gente no le brinde la importancia que representa, porque sería muy lamentable ver como entre tanta boleta electoral, se pierda la posibilidad de que los ciudadanos podamos incidir en temas de trascendencia nacional.

 De ahí la relevancia de que se cuide mucho que temas y con que fin se proponen, para que sean parte de un cambio y no sólo banderas que se utilicen para ganar espacios en medios. La decisión de su eventual realización, como lo dice la ley, recae en la Suprema Corte de Justicia de la Nación, que tendrá la última palabra. Sus argumentos permitirán saber si el debate que ahora invade los medios de comunicación fue sólo político, o representan realmente intereses de trascendencia nacional que pueden obligar a que por mandato popular, se rectifique en algún asunto, ¿no cree usted?