Peor para la verdad

¿Quiénes son sus asesores?

El Jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera, se encuentra en el ojo del huracán como resultado del anuncio de la actualización del Programa Hoy No Circula, que endurece las medidas de control de tránsito de vehículos particulares con más de 15 años de uso. Ante este anunció, las reacciones en contra se han ido presentando a todos los niveles: sectores informales del comercio, opinión pública, cámaras de comercio, partidos políticos, amas de casa, especialistas, entre otros. Estamos ante un claro ejemplo de lo que no se debe hacer en políticas públicas, porque independientemente de que la acción de gobierno debe de ser en ocasiones necesaria, también debe de responder a las necesidades de la sociedad en su conjunto. Si hiciéramos un recuento del año y medio de gobierno del Dr. Mancera, las principales referencias que nos vienen a la mente son los jóvenes secuestrados en un bar de la Zona Rosa (caso Heaven), la Línea 12 del Metro, las marchas y los destrozos de los anarquistas en el Centro Histórico, la entrevista que concedió a Adela Micha. Y ahora este anuncio tan desafortunado. Pareciera que su más cercano equipo de colaboradores sólo están trabajando para crear problemas donde no los hay.

Querer repetir un esquema de políticas públicas en materia ambiental, cuando la principal preocupación de la población es la economía y la inseguridad, refleja una completa insensibilidad por parte del gobierno capitalino. Cuando en 1989, el entonces regente de la ciudad de México, Manuel Camacho Solís, implementó el “Hoy no circula”, había una pésima calidad del aire en la capital de la República. La población conocía del problema y el programa se creo a la par de implementar una red de monitoreo. Se agregó a nuestro vocabulario términos como los “imecas” y “semáforo ambiental”, además de que se explicaban las razones por las que se anunciaban fases de contingencia. Su puesta en marcha no fue fácil, porque acababa de fracasar en España, donde la mayoría se opuso a prescindir del uso del automóvil. Al paso del tiempo, puedo asegurar que lo que se hizo estuvo bien, ya que se generó una conciencia social en materia ambiental, que respaldó esa política pública. Sin embargo, a 25 años, endurecer las medidas no parece ser la mejor solución. La población esta más informada y no acepta argumentos sin sustento. Además, debemos de agregar que el dirigir la restricción de vehículos en sábados, cuando hay mayor actividad comercial, formal e informal, es desconocer por completo las actividades económicas que se realizan en la Ciudad durante los fines de semana. 

La medida golpea a los tianguistas, a quienes surten de mercancía sus tiendas y cocinas económicas. A quienes se dedican al entretenimiento, mariachis, payasos, músicos. ¿Dónde quedo el gobierno de izquierda que tanto se ha promocionado? Mantener la “actualización” del Hoy No circula sólo alentará que la corrupción se incremente, porque los agentes de tránsito encontrarán un espacio de oportunidad para extorsionar a los que menos tienen. Por otro lado, la politización del descontento tampoco ayuda. Que el PRI del DF por un lado se deslinde de los llamados a bloqueos y por otro se promueva a un subsecretario como el líder de los inconformes, sólo enrarece el ambiente y no va al origen del problema. Como podemos apreciar, si no hay una estrategia completa para anunciar una política pública, es mejor no anunciarla. Porque en caso de hacerlo, se llega a este tipo de escenarios, en donde se dilapida el capital político y la población  pierde la credibilidad en sus gobernantes, ¿no cree usted?