Peor para la verdad

2016: El año del empoderamiento de la sociedad

El 2016 fue un año de cambios y construcción de ciudadanía. En México y en el mundo se presentaron sucesos que serán un antes y un después, con la característica común de una participación social que decidió hacer valer el poder del voto.

En Europa, Gran Bretaña con el Brexit, España con dos elecciones que no le dieron mayoría a ningún partido e Italia con un referéndum en el que se pretendía dar más poder al Ejecutivo, sorprendieron a la comunidad internacional con los resultados.

De igual manera, una intensa y competida campaña por la Presidencia de los Estados Unidos dio el triunfo al magnate inmobiliario Donald Trump, el candidato del Partido Republicano que causo gran controversia por los señalamientos que hizo de México y los mexicanos.

En México, las elecciones en Tamaulipas, Veracruz, Quintana Roo y Durango, por el voto ciudadano se dio paso a la alternancia, tirando mitos y figuras que querían perpetuarse en el poder. Esto fue posible gracias a la participación de todas y todos los ciudadanos, que supieron escuchar con atención y con determinación salieron a hacer valer su voto en las urnas.

Podemos señalar, sin temor a equivocarnos, que el 2016 fue el año del empoderamiento de la ciudadanía. La decisión con que se ha ido generando la participación activa de la sociedad en las decisiones de gobierno, esta dando un giro no sólo a la manera de gobernar, sino incluso a la forma de comunicarnos como sociedad.

Ahora que las redes sociales permiten interactuar de manera inmediata, difundir en tiempo real y opinar con completa libertad, las y los ciudadanos han logrado cohesionarse en circunstancias específicas, esas que justamente son las de interés común.

Por eso, en tiempos en los que la inmediatez de la información nos permite estar enterados de tantas cosas y poder opinar y disentir, reflexionemos sobre el poder que como sociedad hemos adquirido. Es un avance que permite valorar el largo y sinuoso camino que hemos transitado, construyendo y fortaleciendo no sólo nuestra democracia, sino a la sociedad y a cada uno de los que la conformamos, ¿no cree Usted?