Peor para la verdad

Y ahora, la economía informal

Las cifras que difundió el INEGI  sobre la economía informal son un foco rojo que se debe de atender, por las repercusiones que tiene en la economía a nivel nacional y regional.En el estudio denominado “Medición de la economía informal 2003-2012”, señaló que 25 de cada 100 pesos en 2012 lo generaron el 60 por ciento de los ocupados en la informalidad, lo que representa que este sector generó el  25% del Producto Interno Bruto del 2012.Como empleados informales se considera a negocios no registrados, comerciantes ambulantes, artesanos, trabajadores de la construcción y empleados que no cuentan con prestaciones de seguridad social. 

El dato es preocupante porque el crecimiento de las actividades informales se está incrementando, sobre todo por la falta de inversiones en diversas regiones del país. Uno de los factores que ha frenado la actividad económica es la espiral de violencia que en los últimos años se ha presentado en algunas zonas.En el plano nacional, el crecimiento económico se tuvo que reajustar la expectativa de crecimiento, y ahora los expertos están hablando de un 2.56% de  crecimiento del PIB, en lo que representa el séptimo ajuste a las expectativas económicas del presente año. Las expectativas de las Reformas son demasiado altas, por lo que si se dan resultados en el mediano plazo se tendrá un mejor panorama, en caso contrarIo, podría haber costos de diversa índole. Esto resulta paradójico, porque ahora que se ha avanzado en la aprobación de las reformas estructurales, el país atraviesa por una situación económica delicada. Por eso, el costo político para el partido en el gobierno puede ser muy alto, ya que para el grueso de la población la aprobación de reformas como la hacendaria, energética y de telecomunicaciones significaba un pase automático a un mejor nivel de vida.A esto, hay que agregar que el próximo año hay elecciones a nivel federal, en las que se renovará la Cámara de Diputados, gubernaturas y muchas presidencias municipales.  Con la tasa de desempleo a la alza y la inseguridad creciente, resulta difícil poder contrarrestar un malestar social que cada vez es más generalizado.

Es importante señalar que las elecciones estatales son de una naturaleza diferente y con una intención de voto distinta, lo que abrirá la posibilidad de alianzas PAN- PRD en algunas entidades, en detrimento del PRI, que asumirá el costo de una economía estancada.Hay que aclarar que las reformas en sí mismas más allá de los matices finales eran y son necesarias, el problema son las expectativas reales y las metas posibles, que es justo el escenario en el que nos encontramos ahora.Por eso, el crecimiento de la informalidad es un llamado urgente al impulso de condiciones preferenciales de inversión, generación de empleo, otorgando incentivos y facilidades normativas y financieras al empresario y los inversionistas. Pero sobre todo, hay que garantizar la seguridad, porque de otro modo difícilmente se podrán instalar empresas e industrias, sobre todo en las zonas más castigadas por la violencia.De otro modo, sólo estaremos viendo como ciudades antes prósperas se vayan convirtiendo en urbes fantasmas, con el detrimento de la calidad de vida. Ahora es justo el momento de parar el incremento de la informalidad, impulsar la inversión y combatir la inseguridad. El reto no es nada fácil, pero no hay otra fórmula, ¿no cree usted?