Peor para la verdad

Vientos de cambio

La realidad no se puede evadir.  En Tamaulipas soplan vientos de cambio que despertaran conciencias, motivaran la participación de la población, que cansada de la inseguridad y demás males que aquejan a nuestro estado, saldrán a emitir su voto el próximo 5 de junio, el día que la democracia será la gran triunfadora.

México ha sufrido cambios importantes en los años recientes, uno de ellos es el poder del voto ciudadano, que ha generado incluso la alternancia en la Presidencia de la República. El mandato popular se ha consolidado como el mejor instrumento de castigo a los gobiernos. Es, como en cualquier democracia moderna, la más precisa evaluación de todos los gobiernos.

Por eso, es previsible que el partido gobernante  haga uso de sus más añejas prácticas, esas que se utilizaban en los tiempos del partido único en el siglo pasado y que la ciudadanía ya no acepta. Otra vez el engaño, el uso y desvió de recursos, como una acción desesperada de quienes se saben en desventaja. Utilizando todos los recursos posibles desde el poder para mantenerse en el poder.  Eso es lo que les importa. No la gente, no el dolor de la sociedad, no el hartazgo de haber perdido la paz social.

Para eso, son capaces incluso de sembrar falsos rumores. De generar campañas de desprestigio. De lanzar lodo, que al fin, dicen los expertos, algo queda. Hasta se habla de la contratación de un consultor español especialista en “guerras sucias” electorales.

Siembran el miedo al cambio, sin darse cuenta que el cambio ya se dio, como resultado de malas administraciones. Dicen a los beneficiarios de programas sociales que si hay cambio en el gobierno  se les suspenderán sus apoyos. Nada más alejado de la verdad. Los programas sociales no van a desaparecer, será necesario ampliarlos, fortalecer sus beneficios para una población a la que han dejado desprotegida.

Dicen ser los buenos. Pero la realidad cotidiana en nuestro estado les dice otra cosa. Dicen buscar el bien. Pero la situación de la gente demuestra que sólo se ha beneficiado a unos pocos.

Los vientos de cambio soplan por todo el estado, y el cambio se logrará no desde el rencor o el resentimiento, sino desde la fuerza de la gente y de su voto, y con la fortaleza de las instituciones democráticas, con estricto apego a la ley.

Las tamaulipecas y los tamaulipecos saben que tienen una cita con su futuro, que de su participación dependerá el cambio. Por eso, desde ahora, ignoran los rumores y falsedades que tratan de generar para evitar su participación en la jornada electoral.  Porque todos saben que lo único que buscan es mantenerse en el poder y continuar con la impunidad que tanto daño le ha hecho a Tamaulipas, ¿no cree Usted?