Peor para la verdad

Reforma energética: La hora de la verdad

El Congreso de la Unión definió el calendario de discusión y análisis de las leyes secundarias de la Reforma Energética, que remitió el Ejecutivo Federal el pasado 30 de abril y que consiste en 21 leyes, divididas en nueve bloques, de las cuales ocho leyes son nuevas y 13 serán reformadas. 

El debate que tendrá lugar definirá el futuro del sector energético de México, brindando el marco legal que permitirá la participación privada en diversas actividades de este sector. 

Como suele ocurrir en la discusión y aprobación de leyes en las cámaras de Diputados y Senadores, estas propuestas sufrirán modificaciones, con base a las negociaciones y acuerdos que concreten los grupos parlamentarios de los partidos mayoritarios representados en el Congreso.  Ya hemos sido testigos de cómo cada partido ha venido asumiendo posiciones en torno a esta discusión.  

Para el PRD, desde el principio han insistido en su propuesta de que se realice una consulta popular, para que la gente exprese su aprobación o rechazo a esta propuesta. 

Por otra parte, el PRI ha insistido en la necesidad de adecuar el marco legal de nuestro país para poder fomentar inversiones y reactivar una industria que representa el principal ingreso tributario del país.  Sin embargo, en las discusiones y las negociaciones, como en el amor, todo se vale. Por eso hemos sido testigos de una increíble estira y afloja entre el PRD y el PRI, para definir si la discusión se realiza de modo paralelo al Mundial de Futbol o después de la competencia mundial.  

Por asombroso que parezca, no puede ser posible que piense con la misma mentalidad de hace años, cuando ante la ausencia de opciones informativas se podía distraer a la población con un partido de futbol.

Ahora, con la dinámica del internet, las redes sociales y una sociedad cada vez más empoderada y participativa, resulta imposible pensar que se permitirá que se apruebe cualquier cosa. Antes que fanáticos, los grupos defensores y los detractores de esta iniciativa tienen un compromiso con sus propuestas y convicciones, mismas que defenderán a pesar de que se celebre un juego de futbol. 

Sobre todo, porque la situación económica no atraviesa por su mejor momento, y a pesar de la euforia futbolera, lo más importante para numerosas familias es si mantendrán su empleo. 

Para estados con una solida tradición petrolera, como el caso de Tamaulipas, es de vital importancia los alcances de las leyes secundarias, porque de eso dependerá en gran medida la reactivación económica de diversas regiones.

Si bien es cierto que en los años recientes la actividad petrolera ha disminuido de manera notable, está vigente un gran capital humano, técnico especializado, que puede aprovecharse en cualquier parte de la cadewna productiva que se considera fomentar. Debemos de entender que romper paradigmas no es fácil.

Y mucho menos cuando existe en el colectivo social una percepción generalizada de que la apertura de inversión es igual a privatización. Hay casos exitosos de inversión privada en otros países que han resultado exitosos, sin que el Estado renuncie a ser el rector del petróleo. Además, estas leyes no consideran únicamente a la industria petrolera.

También se está considerando impulsar la energía eléctrica, y la generación de energía con otras técnicas. 

El cierto que el miedo al cambio frena cualquier posibilidad de desarrollo, pero en un mundo globalizado no podemos permitirnos seguir atados a dogmas que han sido rebasados por la realidad.

Veamos al futuro y pidamos a los diputados y senadores que no se preocupen tanto por el futbol, porque de eso se encargaran los cronistas deportivos.

Los legisladores deberán de trabajar de modo responsable en una reforma que ya es histórica.

Y así, justamente, serán juzgados por la historia, que sabrá reconocer a los que hicieron bien su trabajo por el país y a quienes frenaron la posibilidad de desarrollo que se le esta presentado a México, ¿no cree usted?