Peor para la verdad

Perú, dividido por el fujimorismo

El gobierno del Presidente de Perú, Pedro Pablo Kuczynski, fue duramente criticado por haberle concedido el indulto a Alberto Fujimori, el ex mandatario que había sido sentenciado a 25 años de prisión por la autoría intelectual de 25 asesinatos, dos secuestros y diversas violaciones de derechos humanos durante su presidencia.

Esta acción, que tuvo lugar en diciembre pasado, fue vista como una maniobra política del actual Presidente para salvarse del juicio político que se iba a votar en el Parlamento, en donde el partido Fuerza Popular, que comanda Keiko Fujimori, la hija de Alberto Fujimori, contaba con la mayoría para aprobarlo, pero se enfrentó a una disidencia interna encabezada por su hermano Kenji Fujimori.

Ahora, en días pasados, el parlamentario Kenji Fujimori, junto con otros nueve legisladores, abandonaron la bancada de Fuerza Popular, dejando al fujimorismo con sólo 61 escaños, con lo que perdió la mayoría con que contaba.

Quien más ha ganado en este pleito familiar es el Presidente Kuczynski, quien ha visto caer su popularidad y se ha enfrentado desde el principio de su mandato al bloque fujimorista representado en el Parlamento.

Las diferencias de Keiko y Kenji datan desde la época de la presidencia de su padre, cuando era ampliamente conocido el cariño especial que tenía por su hijo varón. Así, esta dinastía política que ha ido de la época de mayor esplendor político durante el gobierno de Alberto Fujimori, hasta las acusaciones de corrupción y violaciones de derechos humanos, ahora pasa por una seria confrontación que divide aún más a una sociedad que ya en la elección anterior se polarizo.

Perú ha vivido años de inestabilidad política y de una clase gobernante que señalada por sus excesos y la corrupción. Al caso de Fujimori hay que agregar el del ex presidente Ollanta Humala, que está en prisión preventiva por lavado de activos en campañas electorales. Y el de Alejandro Toledo, que está prófugo de la justicia por tráfico de influencias y colusión.

La población vio en los hijos de Fujimori una opción, que en la realidad se convirtió en un problema de Juniors que se pelean no sólo el cariño de su padre, sino el poder político sin importar que es lo que tengan que negociar o ceder con tal de mantenerse vigentes y obtener algún tipo de reconocimiento.

Y ante estos desfiguros y desencuentros familiares, los peruanos ven como su Presidente es capaz de indultar a Fujimori y de pactar con su hijo, con tal de mantener el poder, sin importar las críticas de sus propios aliados que ven como su prioridad es su salvación política, ¿no cree Usted?