Peor para la verdad

Perú en crisis

Perú atraviesa por una crisis política sin precedentes. La renuncia de Pedro Pablo Kuczynski a la Presidencia, como resultado del caso de sobornos de la constructora brasileña Odebrecht, pone a ese país sudamericano en el ojo del huracán.

Si bien la ola de corrupción de la empresa brasileña ha generado escándalos en varios países latinoamericanos, comenzando por el propio Brasil en donde incluso se destituyó a Dilma Rousseft y tiene al ex presidente Lula Da Silva en medio de investigaciones, en Perú está situación se suma a un ambiente político polarizado.

La elección presidencial la ganó Kuczynski con muy poco margen a la hija del expresidente Alberto Fujimori: Keiko Fujimori, la heredera política del fujimorismo, que desde ese momento comenzó una cruzada en contra del Ejecutivo que pasó por historias de traiciones familiares, sobornos, vídeos y grabaciones.

Atrincherados en el Congreso, en donde el grupo leal a Keiko tiene una importante presencia, se dedicaron a generar un clamor de justicia, con tintes de revancha política que finalmente lograron su primer objetivo, que era derrocar al Presidente.

Con este primer triunfo político, el fujimorismo se alista a recuperar la Presidencia, sobre los escándalos de corrupción que han lastimado tanto al pueblo peruano. Es importante recordar que la renuncia de Kuczynski, con el prófugo Alejandro Toledo y Ollanta Humala en la cárcel, son tres presidentes peruanos caídos en desgracia por la ola de corrupción de Odebrecht. Lo que debe considerar la clase política de Perú es que poner el futuro del país en un ambiente de ajustes de cuentas, sólo abonará a una mayor división y podría generar una mayor confrontación social, de pronóstico reservado.

Son tiempos de generar acuerdos y hacer política, no de revanchas. De impulsar el cumplimiento de la ley, de manera puntual y responsable, para que quienes faltaron a la confianza de la población paguen por eso.

Los grandes momentos de definiciones históricas son los que permiten a los gobernantes demostrar su altura de miras y su compromiso con el Estado de Derecho, porque sólo de esa manera se va a poder generar un ambiente que permita la consolidación de los nuevos liderazgos que le devuelvan a las instituciones públicas la fortaleza y la credibilidad necesaria que permita gobernar. De otro modo, se cae en el riesgo de seguir encarcelando, persiguiendo y destituyendo presidentes, con el enorme daño que eso significa para la estabilidad política, económica y social de su país, ¿no cree usted?