Peor para la verdad

El Papa Francisco en México

El anuncio de la próxima visita del Papa Francisco a México ha sido recibida con mucho entusiasmo, tanto por el carisma del líder de la Iglesia Católica como por la importancia que ha tenido para los mexicanos las visitas de anteriores Papas.

 La reciente gira del Sumo Pontífice a Cuba y los Estados Unidos reveló un nuevo liderazgo a nivel mundial. Estamos ante una figura que además de la importancia religiosa que representa, está haciendo una importante labor diplomática y política a nivel mundial.

 Su papel ha sido determinante en el restablecimiento de las relaciones entre Cuba y los Estados Unidos, ese resabio de la Guerra Fría que lastima en la geopolítica de América.

 Es importante señalar que el histórico discurso que pronunció en el Congreso de los Estados Unidos, donde se refirió a la crisis migratoria actual, señalando que este drama representa grandes desafíos y decisiones difíciles para el continente americano. Su discurso toma especial relevancia por el tono de la precampaña de Donal Trump, el aspirante a la candidatura a la Presidencia de la República por el Partido Republicano.

 Sus palabras en el Congreso llevaron a las lágrimas a Jonh Boehner, Presidente de la Cámara de Representantes, quien al día siguiente presentó su renuncia al cargo,

 En nuestro Congreso, tanto en la Cámara de Diputados como en el Senado de la República, los líderes del PAN de inmediato alzaron la voz y protagonizaron una disputa pública porque recinto sea el que invite al Papa Francisco, en un acto de claro oportunismo político.

 Debemos considerar que esta visita al Papa se da en un momento crucial de la Iglesia católica, donde por un lado se generan fuertes discusiones al interior sobre temas tan polémicos como la familia tradicional, el divorcio, el homosexualismo y la pederastía, y por otro se ha visto envuelta en escándalos de abusos sexuales y de corrupción en el Banco Vaticano.

 En el plano nacional, la iglesia católica no pasa por su mejor momento. Según el INEGI, en su censo del años 2000 el porcentaje de católicos era de 88%, y  para el año 2010 el porcentaje había bajado a 83.9%. Por lo que la visita del Papa Francisco llega en un buen momento, donde la población necesita de una voz que sea congruente y creíble, ¿no cree usted?