Peor para la verdad

Mirar hacia el sur

México por su ubicación geográfica, tiene una relación natural tanto con Norteamérica como Centroamérica y Sudamérica. Formamos parte de un importante bloque comercial con los Estados Unidos y Canadá, y al mismo tiempo somos un actor importante en Iberoamérica.

Justamente hoy y mañana 29 de octubre, en la ciudad amurallada de Cartagena de Indias, Colombia, se celebrará la XXV Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno, con el lema de Juventud, Emprendimiento y Educación.

Estas reuniones comienzan justo en su aniversario 25 una nueva etapa, en la que se trabajará en la consolidación de la región y la interacción en temas de su agenda común.

Iberoamérica ha intentado en varias ocasiones crear un frente común, pero han surgido grupos regionales que no han permitido que esto suceda. Ahora, con la geopolítica que en este momento prevalece en la zona, se abren amplias posibilidades de que se pase de reuniones a las grandes acciones, en donde las propuestas de solución a problemas regionales podrán rendir frutos siempre y cuando se cuente con la voluntad política de todas las partes.

Cartagena de Indias será ahora el centro de atención, en donde el tema de la educación será uno de sus ejes principales. Las nuevas generaciones son el futuro, por eso resulta de la mayor importancia que se esté tratando a la educación como uno de los pilares fundamentales para sentar las bases del desarrollo. Con mayor y mejor educación, los ciudadanos de Iberoamérica serán más competitivos y coadyuvarán en la necesaria integración de nuestros países hermanos.

Por eso, de manera responsable y por hermandad debemos reforzar la relación con los países del sur del hemisferio, porque la historia común que nos enlaza debe ser el cimiento de nuestro futuro, en donde una de las principales prioridades debe ser cambiar la estigmatización que tienen de nosotros los países más desarrollados. Aparte de compartir problemas comunes como inseguridad, desempleo, migración, lo más importante es que también tenemos metas comunes, que podemos y debemos de construir juntos, ¿no cree usted?