Peor para la verdad

Lealtad a la patria

La voz del Secretario de Marina, Vidal Francisco Soberón Sanz, fue clara al señalar en su discurso ante el Presidente Enrique Peña, en la ceremonia del 106 aniversario de la Revolución Mexicana: las Fuerzas Armadas están completamente comprometidas para seguir participando en acciones de seguridad, pero señaló que es completamente necesario contar con un marco jurídico que termine con el estado de incertidumbre en el que se encuentran soldados, pilotos y marinos.

Este debate no es nuevo. En varias ocasiones se ha hablado de la necesidad de que la actuación de las fuerzas armadas en actividades de seguridad pública sean reguladas, pero no ha sido posible concretar una legislación que les otorgue seguridad jurídica.  Siempre, el debate político ha impedido su concreción.

El Ejército y la Armada de México se han convertido, en muchas regiones del país, en la mejor garantía para la población ante situaciones de extrema violencia e inseguridad, así como en donde existe una fuerte presencia de bandas de la delincuencia organizada. Es justo ahí donde está el respaldo social que ha permitido que a pesar de los señalamientos y acusaciones que existen, continúen realizando estas tareas.

Pero como lo dijo el Secretario de Marina, los elementos requieren un marco jurídico que los proteja, para que sigan trabajando en protegernos. Por su parte, los organismos de defensa de derechos humanos harán su parte, que es vigilar que las acciones sean apegadas a los protocolos de actuación y respeto a la integridad de las personas. Lo importante es que no caigamos, nuevamente, en una paradoja en donde una posición impida el avance de la actuación de la otra parte.

México ha vivido años de un gran avance en materia de defensa y promoción de los derechos de los grupos más vulnerables, como lo demuestran legislaciones que están actualmente vigentes, pero en las que se ha priorizado la importancia de generar garantías para aquellos que no podían acceder a ellas por diversas cuestiones. 

Es momento de una revisión y en una acción de completa justicia, darle a las fuerzas armadas el marco legal del que han carecido, porque el trabajo que realizan en seguridad no podía esperar a que se debatieran y aprobarán reformas, que por su naturaleza son controvertidas, ¿no cree Usted?