Peor para la verdad

Iberoamérica en México

La próxima semana los ojos del mundo estarán puestos en México, con motivo de la celebración de la Cumbre Iberoamericana que se realizará en el Puerto de Veracruz el próximo 8 y 9 de diciembre.

México regresa al plano internacional como anfitrión de esta reunión de alto nivel, que tuvo su primer edición en 1991, en Guadalajara, y que se conformó con la intención de ser un interlocutor de mayor peso en la escena internacional.

A 23 años de su inicio, la Cumbre Iberoamericana llega con una presencia muy disminuida en el concierto internacional, derivado de los conflictos de liderazgos políticos en el cono sur, así como el surgimiento de grupos regionales.  En esta ocasión,  se tiene la oportunidad de relanzarla, al no haber rivalidades políticas como ocurrió en su momento con el Presidente Venezolano Hugo Chávez o el brasileño Lula Da Silva.

Algunos analistas han comentado que la situación por la que atraviesa México, derivado de la desaparición de los normalistas, nos pone en una posición de desventaja. Sin embargo, el hecho de que se realice la Cumbre en el país significa por si mismo un voto de confianza de los Presidentes que van a asistir y una demostración de que los conflictos existentes son regionales y muy focalizados, de ninguna manera son la realidad general del país.

Además, es el espacio de oportunidad para que México retome el liderazgo diplomático de Latinoamérica, como lo hemos comentado en este espacio en otras ocasiones. La posición histórica que siempre ha tenido nuestro país le permite poder asumir nuevamente esta posición.

El gobierno del Presidente Enrique Peña será el anfitrión del Rey Felipe de España, quien asiste por primera vez a una reunión de la Cumbre. El papel del Rey Juan Carlos siempre fue importante en las Cumbres, por su autoridad moral y política. El nuevo monarca tiene la oportunidad de darle un nuevo brío a esta reunión.

Los líderes de Iberoamérica tienen contemplado retornar al impulso de los temas de origen: educación, cultura e innovación. El impulso en conjunto que se realice servirá para sentar las bases del futuro de nuestros países, que en numerosas ocasiones han perdido la oportunidad de sumar los esfuerzos de todos para convertirse en el gran bloque en que podrían convertirse, ¿no cree usted?