Peor para la verdad

Grecia: un giro a la izquierda

Los resultados de las elecciones parlamentarias en Grecia dieron un giro a la izquierda a su gobierno, donde los resultados de las urnas le dieron 149 escaños a Syriza, la agrupación de izquierda que encabeza el ahora Primer Ministro Alexis Tsipras.

El resultado electoral no es una sorpresa. Las encuestas mostraban desde antes de la jornada una amplia ventaja para Syriza, que durante la campaña mantuvo una fuerte crítica a la política económica que Andonis Samarás, líder de Nueva Democracia (centro derecha) y ex Primer Ministro, había mantenido.

Es importante señalar que la molestia de los griegos es resultado de un largo periodo de crisis económica, lo que ha generado altos niveles de desempleo e incluso protestas sociales en las calles, cuyas imágenes en varias ocasiones dieron la vuelta al mundo.

Esta animadversión sin embargo no hizo que el gobierno modificara su posición y mantuvo firme los lineamientos que desde la Comunidad Europea se seguían dictando, con una fuerte presión por parte de Canciller Alemana Angela Merker.

Ahora, ante el mandato popular de los griegos, Europa espera expectante las decisiones del nuevo gobierno que encabeza Alexis Tsipras, quien se alió con el partido de la  derecha nacionalista Griegos Independientes (ANEL) para poder tener mayoría y establecer gobierno.

El rechazo a las fuertes medidas de austeridad que han castigado a la población es completamente claro. Por eso, Tsipras dijo en su mensaje de victoria a los griegos que habían vencido la fuerte campaña del miedo que el gobierno había instrumentado, señalando que la “victoria es una victoria de todos los pueblos de Europa que luchan contra la austeridad. Nuestra prioridad por encima de todo es devolver la dignidad perdida a Grecia, con un Gobierno para todos los griegos, nos hayan votado o no”.

El principal reto al que ahora se enfrenta el nuevo gobierno es a la negociación de la deuda con los países acreedores. Una tarea nada fácil si consideramos que no han tenido una postura flexible, al contrario.

La repercusión de lo que avance el gobierno helénico será un parámetro para otros países, como España, cuya situación económica también ha sido muy difícil en los años recientes. De ahí que se abra una seria reflexión sobre las políticas que se han implementado en materia económica desde Europa para darle salida a la crisis, sin resultados concretos en el corto plazo.

Además del cambio que en materia económica significara este nuevo gobierno griego, el nuevo Primer Ministro no llevó a cabo la protesta de juramento religioso ante el Arzobispo de Atenas, con lo que se convierte en el primer jefe de Gobierno que no realiza este ritual.

Definitivamente, un cambio importante se está dando en Grecia, que repercutirá también en Europa, y por qué no, en otras partes del mundo, ¿no cree usted?