Peor para la verdad

Después de las reformas

El Congreso de la Unión aprobó la reforma energética, en medio de protestas por parte de los partidos de izquierda y marchas en la ciudad de México.  

El proceso resulto muy accidentado, con fuertes cuestionamientos desde su anuncio y con muchas acusaciones durante el proceso de la dictaminación de la reforma mencionada.

Ahora, una vez que la propuesta del Presidente Enrique Peña fue votada a favor tanto por los diputados como por los senadores, viene la parte más importante: las acciones que deberán transformar la iniciativa en resultados. 

El tema energético siempre ha tenido múltiples señalamientos y ha sido utilizado como bandera de diversos grupos políticos. La realidad es que muchas regiones del país, como la zona conurbada del sur de Tamaulipas, tradicionalmente petroleras, han perdido mucho del esplendor y dinamismo económico que se tuvo en otras épocas.

Ahora, no sólo la industria petrolera, sino también la industria eléctrica y otras que están relacionadas con la generación de energía, tienen la posibilidad de adoptar esquemas que permitan un desarrollo que justamente genere progreso y crecimiento, no sólo a ciertas zonas, sino a todo el país.

Si bien es cierto que es muy difícil poder asegurar el éxito o el fracaso de los esquemas que tanto se han mencionada, es importante señalar que el mundo está avanzando a pasos agigantados en una dinámica de desarrollo que en el estado en que nos encontramos, quedaremos cada vez más rezagados.

Además, el país lo integran diversos sectores, todos importantes y trascendentes, que deben de también ser motivo de impulso y avance.México necesita entrar en competencia y recuperar el lugar que teníamos en el concierto internacional, no sólo en el aspecto económico, sino también en el ámbito diplomático.Los retos que enfrentamos son muy grandes.

Los problemas de inseguridad son muy grandes y no se pueden resolver de un día para otro. La economía requiere de un fuerte impulso.Como podemos ver, el desafío con que contamos es muy grande.

Ahora, que ya se aprobaron las reformas que por tanto tiempo se postergaron, como la energética y la fiscal, lo que se necesita es que todos, gobierno, partidos de oposición y sociedad, trabajemos con el mismo fin, que es impulsar el desarrollo de México.Ahora será una incógnita si el país es mejor antes de las reformas.

La realidad es que ya contamos con nuevos andamiajes legales que deben ahora de transformarse en beneficios paulatinos para el país. Esperemos que así sea, por el bien de todos, ¿no cree usted?.