Peor para la verdad

Después del 7 de junio

El 7 de junio concluye una de las jornadas electorales más intensas que hemos vivido en nuestra joven democracia, donde se pone a prueba la reforma electoral que dio origen al Instituto Nacional Electoral y las reglas que ahora se han aplicado.

Sin embargo, debe de ser una obligación de todos los actores políticos hacer un acto de contrición, acompañado de un profundo análisis sobre el resultado de las elecciones.

Primero porque el INE ha tenido una fuerte campaña de desprestigio, con la intención de desmotivar la participación ciudadana el día de las elecciones.

La competencia que se ha generado en las nueve gubernaturas que se elegirán este domingo, tendrá como resultado finales de fotografía en donde cada voto será importante para la definición de los ganadores.

En un primer análisis, se deberá de conocer el porcentaje de abstencionismo que haya. Si bien es cierto que en las elecciones intermedias no hay altos niveles de participación, las campañas que protagonizaron los principales partidos políticos sólo generaron mayor molestia entre la población y en consecuencia más indiferencia y menos participación.

Esto trae como consecuencia que en la mayoría de los casos los candidatos ganadores triunfen con una mayoría relativa, y de modo automático se monten en una posición donde pareciera que cuentan con el apoyo de la mayoría. Por eso es importante que se haga una revisión seria de cuanto es lo que suman los votos de las oposiciones, más de los votantes que se abstuvieron, para conocer si quienes asumirán los cargos de elección popular para los que resultaron electos, cuentan realmente con el respaldo social suficiente.

Por eso es importante no echar las campanas al vuelo, porque la responsabilidad es mayúscula, porque se deberá de remontar y ganar la confianza de quienes no emitieron su voto a favor. Se debe de dejar de lado la simple evaluación aritmética y entender que el no contar con un respaldo mayoritario exige un mayor compromiso por parte de los gobernantes.

Además se deberá hacer una revisión de la legislación vigente. Con resultados divididos en dos, y hasta en tres, con diez partidos participando, es pertinente retomar la discusión de contar con una segunda vuelta electoral, para brindarle mayor respaldo social a los resultados electorales.

Contar con una segunda jornada electoral obligará a que los contendientes hagan una verdadera campaña de propuestas y dejen de lado las descalificaciones y campañas negativas, porque son las que ahora los partidos políticos nos han acostumbrado.

Por eso, ahora es importante primero salir a votar, porque es responsabilidad de todos participar en las elecciones. Y después del 7 de junio, evaluar los resultados, para no caer en falsos triunfos, ¿no cree usted?