Peor para la verdad

Cuba-Estados Unidos

En La Habana se realizó esta semana la primera reunión entre los gobiernos de Estados Unidos y Cuba para el restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre ambos países. El Palacio de Convenciones de la capital de la isla fue la sede en donde Roberta Jacobson, secretaria de Estado de Estados Unidos para Latinoamérica y Josefina Vidal, directora para Estados Unidos del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba encabezaron este histórico encuentro.

 Si el año pasado los presidentes Barack Obama y Raúl Castro sorprendieron al mundo con el anuncio de que se restablecerían las relaciones entre ambos países, esta primera reunión muestra que la intención de ambos va firme.

 Si bien son tantos los temas que se deben de discutir y generar acuerdos, es importante reconocer que la delegación norteamericana llegó a La Habana con una demostración de verdadero interés por concretar acuerdos, al haber anunciado una semana antes nuevas regulaciones que ya están vigentes y que facilitaran los viajes y el comercio de EU a Cuba.

 En este sentido, se ha avanzado en la propuesta de abrir Embajadas en ambos países, lo que es un asunto prioritario para poder concretar una relación que ha sido hostil por más de medio siglo.

 Además, se empezó el intercambio de posturas sobre temas como la migración y los derechos humanos, siendo este último un asunto que generará divergencias, pero que obligadamente deberá de abordarse, sobre todo por parte de las autoridades cubanas.

 Cuba también puso de su parte. Roberta Jacobson se reunión con miembros de la disidencia cubana, a quienes les expresó el compromiso de los EU con los derechos humanos en Cuba. Entre quienes asistieron se encontraban José Daniel Ferrer, Elizardo Sánchez, Héctor Maseda, Guillermo Fariñas, Marta Beatriz Roque y Antonio González-Rodiles, activistas cubanos ampliamente conocidos.

 Esta nueva disposición de ambos países, que en meses está generando avances, que por supuesto algunos serán inmediatos y otros tardaran mucho tiempo, le da a nuestro continente un aire de frescura ante una relación que parecía no tener ninguna posibilidad de cambiar.

 Nuevamente la dinámica mundial nos lleva a la irreductible realidad de entender que nadie puede estar aislado, porque la interacción natural lleva por fuerza a las relaciones diplomáticas y comerciales.

 Cuba y Estados Unidos, que están separados por tan sólo 150 kilómetros de mar, han estado separados aún después de la guerra fría. Hoy, podemos ver con optimismo como independientemente de las ideologías, se pueden establecer acuerdos para beneficio de todos, en este caso, de los habitantes de Cuba y de Estados Unidos, ¿no cree usted?